Mabel M. Figueroa Pérez

La Tilde de Mabel

Por Mabel M. Figueroa Pérez
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Coronavirus: aislarse y enterrar el miedo es crucial

Palabra: Aislar

Definición: Separar a alguien del resto

Etimología: Proviene del latín

Cuando yo era pequeña y vivía en Añasco, mi mamá tomó la decisión radical de aislarme en un cuarto junto a mi hermana y mi hermano mayor. Los tres teníamos el cuerpo lleno de puntos rojos y por primera vez oía la palabra sarampión. 

Lo recuerdo vívidamente. 

La orden fue clara y firme: no podíamos salir y solo ella entraba a alimentarnos y curarnos. Debíamos permanecer fuera del alcance de los demás para que nadie más se contagiara. Mis tres vecinas y amigas tenían sarampión también y pasaron por lo mismo: aislamiento total. 

Duró más de una semana. A veces abría la puerta y me asomaba, pero inmediatamente cerraba y volvía a la cama. Sabía que no debía tener contacto con otros hasta curarnos y así pasó.

La clave está en la consistencia, el tratamiento adecuado, aplicarlo de forma rigurosa y mantener la calma. Sí, la calma porque el miedo es un arma letal. El miedo paraliza. El miedo no te deja pensar correctamente. Incluso, te convierte en tu propio verdugo. No te deja discernir entre lo real y lo falso.

La pandemia global del coronavirus existe y lo que hay que hacer es asumirla, tomar precauciones y prevenir su expansión. Aunque aún no hay casos positivos oficialmente, van a aparecer como ha ocurrido en China, Corea del Sur, Japón, Irán, Italia, España, Reino Unido, Estados Unidos, entre muchos países. 

Suena a película de terror, pero si se ven los datos con serenidad no lo es. La realidad es que el número de muertos es alto, pero muy por debajo del número de personas recuperadas. Esto es consistente en cada país que afronta la pandemia a nivel mundial, declarada por la Organización Mundial de la Salud.

La gobernadora Wanda Vázquez declaró también un estado de emergencia y activó la Guardia Nacional.  

Lo que el gobierno nos está pidiendo a todos es simple: prepararse, prevenir y si tiene síntomas, aislarse. Sí, aislarse en su casa para evitar la propagación, como hizo mi mamá cuando nos dio sarampión. 

Todos nos hemos aislado en algún momento para contener algún virus o enfermedad que ataca nuestro cuerpo. Así nos concentramos en curarnos y así se evita “pegárselo” a un familiar, vecino, amigo o compañero de trabajo. Esa es su parte: ser responsable con usted mismo, con su familia, con sus vecinos, su comunidad y la sociedad en general. En especial porque aún no hay cura.

Ahora, la parte del gobierno es vital. Tiene que asegurarse de que se hagan las pruebas para que vayamos viendo cómo se esparce o se contiene el avance del COVID-19 en la isla y que vayamos observando las zonas de riesgo como parte de plan de acción preventivo. Tienen que asegurarse que los abastos en equipo sanitario sean suficientes para encarar esta emergencia. Y lo digo, porque en todos países en los que el coronavirus ha atacado, los médicos y enfermeros alertan de un sistema de salud que colapsa por la cantidad de personas que llegan a atenderse.

Solo pienso en la sala de emergencias del Centro Médico con pacientes en los pasillos y largas esperas en un día normal. ¿Cómo se evitará esto? ¿Es posible? Yo no lo sé.

El Estado tiene la obligación de procurar que los 68 hospitales de Puerto Rico cuenten con personal suficiente para encarar esta nueva crisis. Deben tener un inventario a nivel isla de la cantidad de camas de las alas de intensivo y/o aislamiento en los centros de salud, así como de medicamentos y equipo especializado de protección para los médicos, enfermeras y trabajadores sanitarios. 

Deben comunicar efectivamente cada paso que se da. Aunque tienen un problema de credibilidad por el reciente escándalo del almacén de Ponce, deben esforzarse por ser honestos y transparentes con los datos, como siempre lo hizo el exsecretario de Salud y epidemiólogo Johnny Rullán. 

La ignorancia es el peor de los males, Sócrates.

El gobierno tiene que revelarnos la realidad, guiarnos y nosotros procurar informarnos para no caer en la histeria. Esto es sumamente clave. 

A los políticos, por favor, esto es serio. La campaña puede esperar ante un escenario como este.

Y el Estado debe prepararse para todo, para lo peor, sin temor alguno. Con entereza y claridad. Usted y yo, asumir que todos somos vulnerables e ir reforzando nuestro sistema inmunológico como prevención. Tome vitamina C y si tiene ganas de janguear, hágalo en su casa. Entierre el miedo. Cuídese y ponga su salud sobre todas las cosas. 

Esta crisis pasará, como todas.


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