Eliezer Ríos Camacho

Tribuna Invitada

Por Eliezer Ríos Camacho
💬 0

¿Cuál es el problema con “After María”?

Cuando el renombrado cineasta Oliver Stone presentó su película “World Trade Center” mucha gente esperaba del largometraje una mirada amplia a los ataques terroristas contra las llamadas Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001; una recreación a la tragedia vivida por las víctimas dentro de los aviones secuestrados y de las personas que sobrevivieron el impacto de los mismos dentro de los emblemáticos rascacielos neoyorquinos.

Nada más lejos de esa expectativa. Stone se enfocó en la historia de dos policías que quedaron atrapados bajo los escombros de uno de los edificios. Aun así obtuvo elogios de la crítica, nominaciones y premios, y fue un éxito de taquilla.

Cada año Hollywood nos ofrece al menos una película sobre el Holocausto, sobre las luchas de los afroamericanos contra el racismo y sobre la guerra de Vietnam; y todas en general son bien recibidas por la crítica y el público y son tomadas como retratos o miradas “bona fide” de esos sucesos.

Entonces, ¿cuál es el problema con el documental “After María”? ¿Por qué ha levantado un mar de críticas en las redes sociales por parte de personas que afirman que no muestra “la verdad” de lo ocurrido después del paso del huracán María sobre Puerto Rico?

Porque “After María” es un documental. El documental es un género cinematográfico. Aunque en esencia parte de un contenido real, verídico, con la participación de los protagonistas del suceso que se estudia y no de actores, y su propósito es informar o educar, el documental sigue siendo una expresión artística. Es una interpretación de su “autor”, es decir su director, aunque el cine sea un trabajo en extremo colectivo.

La cantidad y el tono de las críticas hacia “After María” surtieron en mí el efecto adverso de quienes lo condenaban: sentí una urgencia extrema de verlo. Así que fui a Netflix y lo vi.

Considero “After María” un documental sobre el huracán María tan válido como cualquier otro que se haya realizado. La verdad es que podría hacerse un documental sobre María por cada uno de los individuos que estuvimos en Puerto Rico aquel 20 de septiembre de 2017 y todos serían válidos. Incluso se podría hacer un documental de María desde la mirada de los millones de puertorriqueños que no estaban en la isla ese día y que lloraron y se desesperaron viendo desde la distancia las imágenes de satélite de ese monstruo pasando por encima de su terruño. 

“’After María’ no me representa” es el comentario o la idea que domina las expresiones publicadas en las redes, desde su estreno.

¿Por qué no “representa”? Las tres mujeres y la niña que protagonizan el corto de la directora Nadia Hallgren pasaron el huracán María en la isla. De hecho, sus casas resultaron destruidas por el azote y por eso se encuentran refugiadas en un hotel de Nueva York, donde las cámaras de la realizadora sigue sus vivencias. Llegaron allí siguiendo el consejo de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) y a la espera de “un milagro” (como expresan en más de una ocasión) mientras se vencen los días para permanecer en esa hospedería con el apoyo del gobierno federal.

A mi parecer ellas representan más que bien al puertorriqueño pre y post María. Quizás no son el rostro que algunos puertorriqueños y puertorriqueñas con acceso a las redes sociales quieren que se vea “alla afuera”, mucho menos en semejante vitrina como Netflix.

Pero la gran mayoría de los puertorriqueños, como las mujeres del documental, vive esperando y dependiendo de “un milagro” para prácticamente todo en su vida: para que cambie el status, para que no suba la luz, para que la Junta se vaya, para que no cierren la escuela, para que haya buenos servicios de salud, para que haya empleos, para que no bajen el PAN, para que el sueldo rinda para seguir con el estilo de vida acostumbrado.

En “After María” vemos también el trauma emocional, sobre todo en la hija preadolescente de una de las mujeres, ante el cambio súbito de ambiente, y una de las mujeres sufre la muerte de su padre anciano a tres meses del paso del huracán por la falta de electricidad en la isla. Esas son vivencias que todos los que experimentamos María, cargamos en mayor o menor grado. ¿Acaso esto no es ser “representativo”?

Pero además de la espera de un milagro, de las pérdidas, y de los efectos post traumáticos, hay un subtema presente en el documental que lo hace más que válido como retrato del puertorriqueño. En más de una ocasión las protagonistas atribuyen las dificultades que experimentan en Nueva York a que “soy de otro país”, a estar “en este país extraño”. ¿Pero acaso no están en Estados Unidos y Puerto Rico, se supone, es parte de ese país? 

Entonces ¿en qué parte “After María” no representa lo que son y lo que vivieron las y los puertorriqueños tras el paso de este huracán?

Hay quien pueda objetar la estructura narrativa, los recursos técnicos, la pretensión de abordar estos temas en poco más de media hora, pero “After María” sigue siendo una propuesta cinematográfica documental válida.

Otras columnas de Eliezer Ríos Camacho

💬Ver 0 comentarios