Carl Soderberg

Tribuna Invitada

Por Carl Soderberg
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Cunde la insostenibilidad ambiental en la isla

En 2015, la Organización de las Naciones Unidas aprobó 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), complementados por 169 metas específicas que deben alcanzarse en 2030 para que sea viable nuestra sobrevivencia en el planeta. Los ODS incluyen objetivos de índole social y económica, además de ambientales.

En ocasión del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra hoy, me parece propicio ofrecerles una muestra de situaciones de insostenibilidad extrema en Puerto Rico que deben atenderse si queremos recobrar el equilibrio y tomar la ruta del desarrollo sostenible.

La emisión de gases que causan el efecto invernadero per cápita en Puerto Rico es dos veces el promedio mundial y tres veces el promedio de América Latina y el Caribe. Esto se debe a la quema de combustibles fósiles para generar el 98% de nuestra electricidad y la quema de cerca de 900 millones de galones de gasolina anualmente para mover nuestros automóviles. La reciente firma de la Ley sobre Adaptación, Mitigación y Resiliencia al Cambio Climático establece fechas específicas para reemplazar el combustible fósil por fuentes de energía renovable en el sistema de generación de electricidad. Además, esta ley requiere que el gobierno de Puerto Rico utilice vehículos de motor eléctricos, o al menos híbridos, entre otras disposiciones. La agresiva implantación de esta ley es crucial para nuestro futuro.

Recogemos la lluvia que cae en Adjuntas para suplir las necesidades de agua de San Lorenzo y otros municipios del este. No se imaginan la cantidad de energía que requiere transportar esa agua desde Arecibo hasta el este. Es necesario construir dos embalses que ya están diseñados, y en un caso, ya se adquirieron los terrenos, para proveer agua a la zona oriental y detener este derroche de energía.

Ya que estamos discutiendo el agua, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados no cobra el 60% del agua que produce. La AAA estima que el 10% se debe al hurto del líquido. Por lo tanto, cerca de un 50% se pierde en el sistema de distribución. Si la pérdida real de agua se redujera a un 17%, que es el nivel aceptable en el sector, tendríamos disponibles el equivalente al agua que suplirían tres embalses del tamaño de Carraízo. Cabe señalar que la AAA por primera vez ha incluido la reducción de pérdida entre sus más altas prioridades y así aparece en el plan sometido a la Junta de Supervisión Fiscal. Exhortamos que implanten las medidas remediativas con la urgencia que amerita.

En cuanto a aguas subterráneas, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales formalmente declaró que el Acuífero del Sur está en estado crítico y advirtió que deben tomarse medidas urgentes para evitar su salinización permanente. Esta situación se debe a que se extrae más agua que la que se repone en el acuífero. La situación es tan seria, que el racionamiento en Salinas y Santa Isabel debido a la sequía severa de 2015, no terminó en octubre de 2015 como en el resto de la porción este de Puerto Rico. Ese racionamiento terminó cuando cayeron las lluvias torrenciales del huracán María en septiembre de 2017, casi dos años después. La situación ha empeorado al punto que existe una veda de construcción en Salinas porque no se puede sacar más agua del acuífero. Los que crean que la protección del ambiente está desligada al desarrollo económico, tomen nota.

En cuanto a residuos sólidos, Puerto Rico genera 4.9 libras por persona por día, más del doble de los países industrializados de Europa. Sin embargo, presuntamente solo reciclamos un 10%. Además, en 1994 cerraron la mitad de los vertederos, ahora tenemos 27 operando. La Agencia federal de Protección Ambiental emitió 13 órdenes de cierre. Esto dejaría solo 14 vertederos en operación para atender la misma cantidad de residuos sólidos. Según la EPA, tenemos el agravante de que la disposición de escombros generados por el huracán María, redujo entre 2 y 4 años la vida útil de los vertederos que no tienen órdenes de cierre. ¿Dónde dispondremos de los escombros de las 16,000 estructuras privadas más un número indeterminado de estructuras gubernamentales que tenemos que demoler durante la reconstrucción de Puerto Rico?

En un asunto que nos toca muy de cerca a todos, nuestra comida, importamos el 85% de nuestro alimento.

¿Como podemos poner esto en perspectiva? Aplicaremos el concepto de huella ecológica que en síntesis es la cantidad de terreno que necesita un país o jurisdicción para cultivar su propia comida y para asimilar los contaminantes que genera. Para la población actual de 3.2 millones necesitaríamos multiplicar nuestra extensión territorial por 21 para ser sostenibles. Casi dos veces el tamaño de Cuba. Es imperativo que eliminemos las aberraciones de insostenibilidad y nos encaminemos en la ruta del desarrollo sostenible.

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viernes, 3 de mayo de 2019

La tragedia de los jacintos

Existen varias versiones de cómo el jacinto de agua o lirio acuático, una especie oriunda de Suramérica, fue introducido a Puerto Rico a principios de la década del 1950. Una de las versiones es que esta planta acuática fue traída a la isla para embellecer los estanques, charcas y embalses con la linda flor lila que brota de la planta.

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