René A. Vargas Martínez

Tribuna Invitada

Por René A. Vargas Martínez
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De acreditaciones y demonios en la UPR

Recientemente, la “Middle States on Higher Education” determinó declarar en probatoria a ocho de los once recintos del Sistema de la Universidad de Puerto Rico. Dicha determinación se sostiene en el posible incumplimiento de dicha institución con los requisitos de afiliación número tres, sobre continuidad de labores académicas, número ocho, sobre estabilidad financiera y el estándar de acreditación número tres sobre recursos institucionales.

La MSCHE es una asociación profesional compuesta por funcionarios y profesores de universidades de los Estados Unidos y Puerto Rico. Su propósito principal es velar por la calidad en los ofrecimientos de las instituciones usando la auto regulación y la evaluación de pares como herramienta. Es decir, la organización está compuesta por personas que conocen la complejidad de las operaciones de un sistema universitario. La acreditación por la MSCHE trasciende la calidad de los ofrecimientos de una institución y sirve como requisito para recibir fondos federales de ayuda económica para estudiantes universitarios.

Esta no es la primera vez que unidades de la Universidad de Puerto Rico son puestas en probatoria. En el 2010 la Comisión tomó una determinación similar, aunque por razones distintas. En aquel caso la probatoria fue consecuencia de una crisis de gobernanza institucional. En esta ocasión los muñequitos son distintos.

Para comprender las implicaciones de la probatoria resulta menester adentrarnos en los requisitos de afiliación y estándares en cuestión.  El Requisito de afiliación número tres se refiere a la continuidad de las operaciones académicas y que los estudiantes estén progresando hacia la consecución de un grado. Por otro lado, el requisito de afiliación número ocho se refiere a la estabilidad financiera de la institución y si tiene la capacidad de cumplir con su misión y ofrecimientos. Dicho requisito guarda relación con el estándar tres de recursos institucionales, que requiere evidenciar que cuenta con los recursos físicos, humanos, financieros y técnicos para cumplir con su misión y metas institucionales. Es decir, que tiene el dinero y los recursos para atender a los sesenta y tres mil estudiantes que actualmente ocupan sus aulas y mantener la calidad de sus ofrecimientos.

Tan pronto se difundió dicha información se activó el ejército de portaestandartes y repetidoras de la actual política del Estado hacía la Universidad responsabilizando a los estudiantes por la probatoria. Según ellos, los estudiantes y sus manifestaciones son responsables de la debacle y del colapso de la Universidad del Estado. Los recortes no tienen nada que ver, son secundarios. Los enemigos son los estudiantes.

Sobre el requisito de afiliación número tres no hace falta preocuparse. Ninguna huelga es eterna. Ya sea con una victoria o derrota la huelga concluirá y se volverá a cumplir con ese requisito. Ahora, lo que es razón de preocupación es el incumplimiento con el requisito de afiliación número ocho y el estándar de acreditación número tres.  La Universidad tiene que evidenciar para el mes de septiembre que con un recorte del 60%, sí, del 60% de su presupuesto puede seguir operando y cumpliendo con su misión, sin administradores, con un Gobierno que se hace el desentendido y con un conflicto huelgario en las costillas. Menuda encomienda.

El posible incumplimiento con esos requisitos y estándares no se le puede atribuir a ningún estudiante, ni marcha, ni protesta, sino que es responsabilidad exclusiva del Gobierno y de su actual política fiscal contra la Universidad. El recorte de 512 millones de dólares no fue un acto mágico que se materializó de la nada.  El recorte surgió de un plan fiscal presentado por el Gobernador a la Junta de Control Fiscal. Fue un acto concertado. Se tomó una decisión, violenta, en una mesa, y ahora le quieren achacar las consecuencias a los estudiantes que están luchando por evitar la crisis que el mismo Gobierno creó y ejecutó.

 Si creen que con el fin de la huelga esta saga va a terminar tienen un pequeño problema.

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