Marlyn Rodríguez Fernández

Punto de vista

Por Marlyn Rodríguez Fernández
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Dejen trabajar a las Montessori

El proyecto de las exitosas escuelas públicas Montessori y la Secretaría Auxiliar de Educación Montessori (SAEM) nace del apoyo de las comunidades y familias a las cuales sirve. Llevo trabajando en el proyecto 18 años. Entre 2013 y 2018, trabajé desde “las entrañas” del Departamento de Educación. Desde allí, se trabajó con un equipo en destaque, año tras año, cada vez orando que se nombrara el personal. Nos apoyaba el Instituto Nueva Escuela (INE), que más que una entidad sin fines de lucro es una organización al servicio de la educación pública en la cual todo trabajo y recaudo es para el beneficio de las escuelas y la transformación Montessori. Desde el DE, con mínimo apoyo económico y moral, logramos poco a poco en SAEM la transformación de las escuelas públicas Montessori, que ya suman 53.

La pedagogía Montessori busca el pleno desarrollo de cada estudiante y la sanación del tejido social en las comunidades donde habita. Construye colectivos saludables e integra a las familias al trabajo de la escuela. Los guías (maestros) y asistentes son importantes para lograr un ambiente multiedad e inclusivo para los niños de educación especial. Se construyen ambientes de paz, sana convivencia y trabajo arduo que llevan al buen aprovechamiento académico.

El INE, en su compromiso con la educación pública, trabaja con tiempo junto al DE el contrato de los fondos que viabilizan la contratación de las asistentes de maestros. Es un contrato que se ha firmado por los pasados dos años, así que el DE lo conoce, no es una gestión que se hace con “prisa” para una firma, pero ciertamente tiene urgencia. Fue evaluado y trabajado directamente con el DE y la Oficina del Secretario en varias reuniones desde julio, contando con su compromiso, según informado. Al inicio del semestre, una vez más los asistentes aún no han sido nombrados. 

En los pasados tres años, el personal de SAEM, excepto la Secretaria Auxiliar, ha estado siempre en destaque administrativo. En ese tiempo no han sido nombradas y han trabajado con el salario y horario correspondiente a su plaza de maestra. Este año las maestras en destaque han regresado a sus puestos porque los destaques son por un año y este nuevo año académico tampoco se han firmado.

Hasta ahora, con poco, se ha hecho mucho. Durante los últimos años SAEM ha trabajado sin presupuesto propio. El dinero asignado por la Legislatura para las asistentes y compra de materiales, a través del INE, no siempre ha estado accesible en su totalidad. El año 2017-2018 (año del huracán) el DE no permitió el uso de más de un millón asignado a Montessori. Este dinero, distinto a lo que el Secretario de Educación ha informado públicamente, no se utilizó para el proyecto de escuelas Montessori. 

La Secretaria de Educación saliente nos informó en varias ocasiones que no se podía usar el dinero para las escuelas Montessori y fue usado para otros fines que desconocemos.

El trabajo está bien hecho. SAEM ha trabajado casi sin poder. Cientos de maestros y directores han dado el todo por el todo. Han hecho un trabajo extraordinario bajo circunstancias adversas.

Pedimos simplemente que nos dejen trabajar, que nos dejen hacer las mejores escuelas. Muchos asienten, están de acuerdo, hasta que llegan al “poder” y todo cambia. Cambia “allá arriba” porque acá en la base, donde realmente reside el poder, el apoyo crece, la indignación crece, la mentira ofende y no son tiempos de guardar silencio.


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