Luis Marín Martínez

Punto de vista

Por Luis Marín Martínez
💬 0

Del fuego cruzado a la gobernabilidad

Nuestro país se encuentra viviendo un momento de crisis profunda que denota nuestra incapacidad de gobernarnos. Constantemente se piensa que la solución viene “de afuera”. Nada más lejos de la realidad. Ciertamente tenemos limitaciones políticas, económicas y sociales, que son el resultado nefasto de la incapacidad de ponernos de acuerdo. Esa incapacidad cada día es más palpable en nuestro acontecer diario. Lamentablemente, quienes pagan las consecuencias de la falta de acuerdo y una agenda clara son los sectores más vulnerables. 

Vemos cómo hemos perdido el horizonte por volvernos fanáticos del fuego cruzado y de ver todo desde el crisol político-partidista. En Puerto Rico, la oposición no puede sugerir nada para nuestros días debido a que el poder oficial lo declara inválido por venir de donde viene – lamentablemente - sin mayor otra consideración. Más allá, vemos también cómo el fuego cruzado lacera las relaciones internas del partido gobernante. Hemos perdido la capacidad de proyectar y ejecutar las funciones reales de los partidos políticos. Mientras esto sucede la apatía política sigue creciendo en nuestro país. 

Constantemente se le pide “paciencia” a la ciudadanía para intentar lanzar un subterfugio e intentar consolar. La súplica de paciencia lo que genera es mayor inconformismo y repudio a las acciones u omisiones de la gestión gubernamental. Los problemas que enfrentamos son el efecto de una causa mayor, que puede ser solucionada estableciendo conversaciones estratégicas entre sectores. 

La incapacidad de ponernos de acuerdo como país es palpable, y las consecuencias las vemos a diario. Para poder vencer esta incapacidad se deben aplicar conceptos básicos de gobernanza y establecer una agenda en la cual todos los sectores se sientan parte. Construir desde la confianza. Para esto, cesar el fuego cruzado es menester. Cabe destacar, que no es dejar de fiscalizar, dejar de alzar la voz o denunciar la mala gestión gubernamental. 

Detener el fuego cruzado, por el contrario, es dejar de invalidar los reclamos, propuestas y soluciones que presentan los diversos sectores que componen nuestra sociedad. Luego de detener el fuego cruzado es importante establecer conversaciones estratégicas y construir con ellas acuerdos que generen valor público. 

El sistema gubernamental tiene que estar basado en priorizar la generación de valor público en las gestiones. Para generar este valor, es importante que el sistema se comporte como sistema y entienda que se basa en elementos que interactúan entre sí sistemáticamente para producir un producto. El producto que espera la ciudadanía del sistema gubernamental es la gobernabilidad. Esta consiste en la eficiencia, la eficacia y los resultados. Los resultados tienen que ser medibles y establecidos por todos los sectores. 

Nuestro país no puede ser gobernado con solo un elemento del sistema, necesita de todos los componentes para poder generar el producto que todos esperan; los resultados. Urge que el gobierno entienda que los diversos componentes (sectores) deben ser priorizados, estableciendo comunicaciones que generen alianzas. También, urge que entienda que la gestión debe ser “de cara al sol” para tener la aceptación de los sectores. Nuestro país pide un cese y desista del fuego cruzado, y que se generen resultados en conjunto. Del fuego cruzado a la gobernabilidad existe un largo trecho, que empieza a reducirse con desprendimiento y comunicaciones transparentes. 

Otras columnas de Luis Marín Martínez

martes, 5 de mayo de 2020

Aguas profundas para la economía local

Ahora, le tocará a la Junta de Supervisión Fiscal darse cuenta de que, con la revisión del plan fiscal, se tiene que dar también una revisión al plan de ajuste de deuda, dice Luis Marín

💬Ver 0 comentarios