José Curet

Tribuna Invitada

Por José Curet
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De Prim a Jaresko

La vida te da sorpresas, dice la canción, y así también la historia nos sorprende a cada rato. Mientras el nombramiento de la nueva directora de la Junta de Supervisión Fiscal acapara la discusión pública, intenté alejarme un poco de ese discurso nuestro de cada día. Me enfoqué entonces en preparar mis cursos de historia de Puerto Rico.  Con los alumnos discutía el siglo diecinueve, siglo formativo de ideales políticos y luchas sociales; el siglo que vio el fin de la esclavitud y culminó con la proclamación de una autonomía de corta vida.

Releía en el libro Puerto Rico, desde sus orígenes, de Luis M. Díaz Soler, los capítulos dedicados a los gobernadores de mediados de aquel siglo. Entonces casi todos ellos, como Juan Prim, profesaban ser liberales en la metrópoli. Prime estuvo involucrado en el golpe de estado que derrocó la monarquía. Sin embargo, cuando estuvo en la Isla mostró el más despótico autoritarismo.

Igualmente, su sucesor en la gobernación, Juan de la Pezuela, recordado por implementar un régimen forzoso para los jornaleros, al salir del cargo expresó: “lo que más me mortifica es el silencio de este pueblo frente a los acontecimientos.”  Y al mismo tiempo, el cónsul de Estados Unidos en San Juan, comentaba sobre los puertorriqueños: “una raza tan quieta y tan pacífica…y tan incapaz de actuar concertadamente que juzgo que se sometería a cualquier clase de opresión sin oponer resistencia.”

Si bien la historia no se repite, hay algo más allá de las instituciones, la economía o la sociedad, que parece estar enterrado como sustrato en el fondo de un pueblo. Algunos le han llamado el inconsciente colectivo, pero no hay duda que permanece y se puede constatar al rastrear la historia de las mentalidades y actitudes. El historiador Ángel López Cantos, estudioso de nuestros siglos 17 y 18, documentó esa faceta de nuestro pasado. Entre los muchos testimonios que recoge se destaca la opinión de los visitantes, sorprendidos por ver aquí que los criollos, además de profesar amar la patria, eran más fieles y leales al rey de España que los mismos españoles.

Y no bien cerré el libro de historia, ojeé los titulares del día y me topé con la noticia de que la Junta acababa de nombrar a una nueva directora ejecutiva, Natalie Jaresko, quien devengará un sueldo de $625,000. Añadían entre sus referencias, haber sido exministra de Finanzas de Ucrania y funcionario del Departamento de Estado en Estados Unidos. Una búsqueda por las redes revela que, aunque nacida en Estados Unidos, sus raíces están en Ucrania, donde incluso intentó correr para la presidencia. Vivió en tiempos convulsos donde la sombra de la antigua Unión Soviética intentaba volver a establecer su poder allí. De vuelta al continente americano, la nueva directora ejecutiva de la Junta, estuvo asociada con una compañía financiera, Horizon Capital, de la cual no se sabe mucho por haberse impuesto cláusula de confidencialidad tras su divorcio.

Quizá no haya nada irregular en la trayectoria de esta nueva funcionaria, pero su nombramiento y emolumento de más de medio millón en momentos donde se discute el futuro económico de los pensionados, o el de la UPI, es cuando menos un acto de insensibilidad. Si se añade también el nombramiento anterior de la secretaria de Educación y funcionaria de AAFAF, Julia Keleher, tenemos un cuadro donde una Junta decide destinar dineros del erario (pues esos sueldos lo sufragamos nosotros) sin consultar a nuestras instituciones representativas. Sorprende aún más el silencio de la opinión pública ante esos nombramientos y las decisiones que ha tomado de la Junta.

Hoy nuestra realidad socioeconómica dista mucho de aquella de siglos atrás. Pero algo parece flotar aún en ese sustrato de nuestras mentalidades. Quizá hoy también cualquier visitante aquí podría volver a repetir aquella frase del cónsul norteamericano sobre la sociedad de entonces: “incapaz de actuar concertadamente…se sometería a cualquier clase de opresión sin oponer resistencia”. Así parecen acompañarnos aún esas sombras del pasado.

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lunes, 3 de septiembre de 2018

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