Eliezer Ríos Camacho

Tribuna Invitada

Por Eliezer Ríos Camacho
💬 0

"Despacito" es solo el comienzo

Cuando el canal de vídeos por internet YouTube publicó su lista “Top 10” de las secuencias musicales más vistas durante 2017, lógicamente esta era encabezada por “Despacito”, el atractivo videoclip correspondiente a la canción interpretada por Luis Fonsi y Daddy Yankee, grabado en La Perla y con Zuleyka Rivera, como modelo y bailarina principal. Pero más allá de ese logro, la lista revelaba algo que puede apuntar a lo que será la tendencia en la industria musical en años venideros. De esos 10 vídeos musicales, 6 pertenecían a canciones interpretadas completamente en español.

Recurro a este dato para tratar de poner en perspectiva lo ocurrido anoche durante la entrega de los premios Grammy, específicamente con el tema “Despacito” y su alegado “no triunfo”, al no obtener ninguno de los tres gramófonos a los que aspiraba.

Lo cierto es que Luis Fonsi y Daddy Yankee ganaron por todas partes con estas nominaciones y con la oportunidad que representó interpretar el tema durante la transmisión en vivo desde el Madison Square Garden de Nueva York.

Primero, sabemos que la gesta no era una sencilla, pues competían nada menos que en las categorías generales, no las designadas para los temas latinos. Hay que recordar que hace más de 10 años, la Academia Nacional de las Artes y Ciencias de la Grabación (NARAS, por sus siglas en inglés) creó una premiación exclusiva para reconocer las producciones musicales realizadas en español y portugués, la LARAS que otorga el Grammy Latino. Es decir, que “Despacito” estaba rompiendo esquemas desde su nominación fuera del Grammy Latino y de las categorías latinas que aún prevalecen dentro del llamado Grammy anglosajón. 

Claro, ignorar a “Despacito” era imposible, pues es sencillamente la canción más escuchada y vista de 2017 a nivel mundial, y la misma fue grabada en Estados Unidos, requisito esencial para competir por este premio.

Segundo, los Grammy no se otorgan exclusivamente por popularidad ni por ventas. Como dice su nombre, se trata de una academia, la cual está constituida por miles de personas involucradas en la industria musical desde diversas disciplinas: productores, compositores, músicos y demás, que nominan y votan y que apenas -precisamente en esta edición 60 de sus premios- ha comenzado a mostrar una mayor apertura para reflejar lo que realmente ha ocurrido en la industria musical estadounidense por muchos años: que los artistas afroamericanos son quienes realmente llevan el peso a nivel creativo y los que marcan la pauta al establecer tendencias en las artes musicales en Estados Unidos.

Y precisamente por eso la inclusión de “Despacito” en las categorías principales del Grammy puede ser solo la punta de lanza de una nueva tendencia. Porque de igual manera que los artistas afroamericanos dominan la música estadounidense, la presencia latina en ese campo lleva un empuje que nadie podrá frenar. La población latina e hispanoparlante en suelo estadounidense sigue en aumento y es la gente que consume música en todas sus plataformas. Así que lo que ahora llamamos el “fenómeno de Despacito” bien podría ser la norma dentro de la próxima década con más temas interpretados en español insertándose en las categorías principales.

El español es el idioma de los “DREAMers” que Trump quiere sacar de suelo americano. Pero Trump y sus secuaces -como todos los males- no va a durar cien años. El rostro de Estados Unidos continuará siendo cada vez más latino.

La exposición que recibieron Fonsi y Yankee con estas nominaciones y su actuación en la gala es muy importante. Hoy son tema de discusión en Forbes, Variety, USA Today y muchas otras publicaciones estadounidenses e internacionales.

Fonsi y Yankee no fueron los únicos que salieron anoche de los Grammy “con las manos vacías”. SZA, la artista femenina con más nominaciones de esta edición -un total de 5- no se llevó ninguno, ni aun el correspondiente al de Mejor Artista Nuevo. De igual modo Jay Z, una institución en la música estadounidense, solo cargó con un premio honorífico.

Y que conste, ambos son figuras más que establecidas con trayectorias probadas a nivel internacional. El problema lo tienen quienes no los conocían. Ellos han probado, como tantos de sus colegas, que no hace falta cantar en inglés para triunfar en grande en el mundo de la música. Porque la música es un idioma por sí solo, un arte maravilloso que ignora razas, colores o lenguas para entrar directamente al alma y al corazón del ser humano. 

💬Ver 0 comentarios