Alberto J. Morales Aponte

Tribuna Invitada

Por Alberto J. Morales Aponte
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Discrimen de Trump contra los soldados transgénero

El 26 de julio de 2017, el presidente de los Estados Unidos, Donald John Trump declaró que de ninguna manera las personas transgénero podrán ofrecer servicio en las fuerzas armadas de ese país. El presidente justificó su decisión con el argumento de “enormes costos médicos” y dijo que la tomó tras consultar con “generales y expertos”.

Desde que era candidato a la presidencia, las declaraciones de Trump han causado gran polémica y han tenido poca aceptación de parte de diferentes sectores, entre estos, hispanos, afroamericanos e incluso la población LGBTT.

Sin embargo, Trump fue elegido, apoyado y aceptado públicamente por otros sectores y grupos como el Ku Klux Klan (KKK). Otros escándalos han rodeado al Sr. Trump, como haber despedido el director del Negociado Federal de Investigaciones (FBI), la revelación de que compartió información clasificada con los rusos, y la creación del muro en la frontera de México.

Información recopilada a través de la página oficial de RAND Corporation, una organización de investigación, no partidista, sin fines de lucro que desarrolla soluciones a los retos de las políticas públicas para ayudar a que las comunidades de todo el mundo sean más seguras, saludables y prósperas, indica que actualmente el Departamento de Defensa cuenta con aproximadamente 1,320 a 6,630 personas transgénero en servicio activo.

Sin embargo la falta de datos empíricos en el Ejército dificulta contar con un número real del personal transgénero que ofrece servicio en dicha área. A pesar de esto, la combinación de diferentes encuestas y otros datos llevan a estimar que hay alrededor de 2,450 personas transgénero en un total aproximado de 1.3 millones del componente activo en servicio.

La decisión del Sr. Trump me hace pensar en el discrimen que han sufrido en Estados “Unidos” las diferentes comunidades minoritarias, a saber: hispanos, afroamericanos, mujeres, población LGBTT, entre otros. Es muy lamentable que en el siglo 21 se trate de disfrazar el discrimen como una situación de costos médicos, cuando incluso varias fuentes ya han mencionado que este no es uno tan elevado.

La decisión del presidente carece de información, data y estudios que la avalen. Hay decisiones mucho más importantes y de peso como lo son la perspectiva de género e igualdad, aparte del discrimen y la xenofobia. Espero que este tipo de decisiones y acciones motive a las minorías a fortalecerse, uniéndose e inculcando a las nuevas generaciones un mensaje positivo y de inclusión, para que en un futuro no muy lejano, el discrimen sea cosa del pasado. En la unión se encuentra la fuerza. 

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