Ángel Santana

Punto de vista

Por Ángel Santana
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Distanciamiento social y la radioafición: un siglo de práctica

En estos meses todo se ha visto afectado por el coronavirus en el mundo, y la radioafición no es la excepción: han cerrado oficinas de clubes de radio, suspendido los exámenes para licencias y cancelado los eventos especiales. Como muchos han hecho, siguen trabajando remotamente gracias a la tecnologia de internet, todo como parte de controlar los contagios por el COVID-19. Se sugiere continuar practicando el llamado distanciamiento social: quedarnos en nuestros hogares y mantener una distancia prudente si vamos a lugares de servicios esenciales.

Eso me hace pensar que nosotros los radioaficionados, desde hace más de un siglo, ya practicamos ese tipo de distanciamiento por la naturaleza de nuestro pasatiempo. Por más de cien años: el estar sentado frente a un radio por horas puede ser para muchos algo solitario, pero el poder hablar con otros, sean de un pueblo cercano o de otros países vía las ondas radiales, tiene un toque especial, a veces mejor que cuando hablamos por teléfono o texteamos en ese chat que todos usamos cotidianamente. Al igual que con los modernos teléfonos inteligentes, hoy podemos comunicarnos en modos digitales, enviar imágenes y hasta correos electrónicos, todo esto gratis.

Lo que necesitamos básicamente es un radio, antena y una fuente de energía o batería para operaciones portátiles de emergencia. ¿Y una computadora? Ya es un complemento de una estación de radioaficionado, pues con ellas podemos hacer los comunicados en formato digital, y hay radios que tienen ciertas funciones integradas. Recuerden que los radioaficionados fueron los primeros en reportar los acontecimientos después del evento del huracán María en el 2017, cuando todos los demás sistemas de telecomunicaciones cayeron.

Y en este tiempo de coronavirus, cuando hablamos por radio es como si fuera una conversación normal como siempre: se habla de diversos temas y de la actualidad, hay conversaciones en repetidores y frecuencias en las que que se comenta de la prevención del COVID-19, tal y como hacemos hoy en un Facebook Live o se sube un video en YouTube, algo que los radioaficionados hacían desde el principio del siglo 20. Por eso es que a la radioafición se le considera como la primera red social.

Aprovecho para felicitar a todos los colegas radioaficionados en su día, el martes 12 de mayo, que es el Día del Radioaficionado de Puerto Rico, conocidos como los KP4’s y muy en especial los que trabajan en los medios de radio comercial, siendo mayo el mes de la Radio Nacional.


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