Adrianne G. Tossas Cavalliery
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¿Dónde está Pinky, el flamenco solitario de Camuy?

Los flamencos son símbolos de idílicos paraísos tropicales, por eso no es raro verlos en Puerto Rico, aunque sea como figuras plásticas decorativas.

La destrucción y degradación de los hábitats costeros de los cuales dependen para alimentarse y reproducirse son posibles razones para que no tengamos poblaciones de flamencos silvestres.

Solo contamos con escasas observaciones de flamencos en cortas estadías, en ruta hacia otros destinos de la región caribeña, donde existen poblaciones de cientos y hasta miles de individuos, como en las Bahamas, Cuba, La Española, y las costas de Florida y Yucatán.

La llegada de un flamenco a Camuy en 2009 representó una gran conmoción para los puertorriqueños. Tanto así, que curiosos de diversos lugares llegaban a la zona, formando filas de autos para verlo. Se desarrolló un turismo informal, con puestos de comida con su imagen. A los niños de las escuelas locales se les hablaba del famoso visitante, que pasó a ser conocido popularmente como Pinky. Este no pareció molestarse con tantos admiradores, y en el transcurso del tiempo pasó de ser un pálido juvenil a un adulto con plumaje rosa intenso.

Desconocemos la procedencia de Pinky, y debido a que machos y hembras son iguales en coloración, tampoco podemos saber su género.

Los observadores de aves hemos seguido el rastro de Pinky por una década, descubriendo que sus movimientos se han limitado a pocas localidades cerca de donde se observó por primera vez. Las raras veces que no estaba en Camuy, se le veía pasando unos días en Arecibo. ¡Para nuestra sorpresa, hasta sobrevivió el paso del huracán María!

Pinky en una fotografía de agosto de 2014. (GFR Media)
Pinky en una fotografía de agosto de 2014. (GFR Media)

Sin embargo, desde agosto de este año no hemos visto a Pinky. Este flamenco solitario, que dábamos por hecho seguir observando, durante 10 años fue el único miembro de su bandada. En realidad, raro era que no se hubiese ido antes. ¿Acaso fue a buscar a otros miembros de su especie? No sabemos qué pasó, pero por si acaso está cerca, seguimos pendientes.


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