Ana Helvia Quintero

Punto de vista

Por Ana Helvia Quintero
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Educación y coronavirus: tenemos que pensar diferente

La epidemia del coronavirus nos ha afectado a todos. Actividades que tomábamos como lo más natural, como abrazar a nuestros hijos, nietos, familiares y amigos, son ahora prohibidas. Si bien hemos sufrido limitaciones, hemos aprendido el valor de la convivencia y de los pequeños detalles que dábamos por sentado. Junto al aprendizaje personal, como sociedad tenemos mucho que aprender y pensar. 

En el caso de la educación, tenemos que aprender a ser creativos ante la adversidad. La situación que atraviesan las instituciones educativas es difícil. De momento tener que transformar nuestros cursos a clases en línea no ha sido nada fácil.  

En el caso del Departamento de Educación está dificultad se multiplica. No es lo mismo enseñar en línea a un universitario que a un niño. Este último, generalmente necesitará el apoyo de los padres, algunos de los cuales estarán también trabajando en línea, duplicando así su tarea y en ocasiones causando ansiedad, entre otras cosas, porque solo hay una computadora en la casa. La situación se complica en áreas de pobreza donde en ocasiones no se cuenta con las herramientas para el aprendizaje en línea. ¿Qué hacer ante tantos problemas? 

El Departamento de Educación (DE) decidió cerrar el semestre y pasar de grado a todos los estudiantes.  Esta decisión obvia el planteamiento de estudiosos de la educación, que resumió el Sr. Enrique Cruz en su columna del miércoles pasado, sobre los problemas para el aprendizaje al no dar seguimiento a la enseñanza, sobre todo en los sectores pobres. 

¿Cómo dar seguimiento a la enseñanza ante estas dificultades? Aquí es que tenemos que pensar diferente. Para comenzar, tenemos que tomar en cuenta las diferencias entre los estudiantes. Hay estudiantes que, con la enseñanza en línea, y el apoyo de sus familiares, han podido mantener el ritmo de aprendizaje que requiere su nivel. Hay otros que por diversas razones no han logrado esta meta. Con este grupo se podría utilizar el verano para ponerlos al día. Pero ¿cómo? Hace unos días en este periódico un artículo de José Javier Oquendo planteaba la labor del tercer sector en la recuperación. Como él bien dijo, “La cercanía de nuestras organizaciones de base comunitaria facilita que conozcamos cada rincón de los vecindarios.” Esta cercanía permite que las organizaciones del tercer sector puedan identificar a los niños que no han podido avanzar con la enseñanza en línea, y conociendo su realidad buscar alternativas más personalizadas para atenderlos. Como ejemplo de lo fructífero de estas alianzas podemos presentar los logros de varios alcaldes, al unir esfuerzos con líderes comunitarios y religiosos para repartir los alimentos a los niños necesitados. 

Así el DE podría abrir algunas escuelas en verano, atender grupos pequeños de niños en alianza con grupos del tercer sector. Las universidade,s a su vez, en los cursos de práctica podían crear con sus estudiantes materiales y unidades para la enseñanza en línea que apoyasen a los maestros. Se podría también hacer alianza con los medios de comunicación, entre ellos la televisión, que llega a casi todos los hogares, y transmitir clases, actividades educativas y culturales con grupos creativos, como Los Mocosos, para mantener a nuestros niños activos en su aprendizaje durante el verano.

En este proceso podemos ir aprendiendo como sociedad la fuerza de las alianzas. 

El gobierno debe, pues, revaluar la idea de que debe ofrecer todos los servicios y transformarse en una organización que coordina y apoya diversas iniciativas hacia un bien común.  

Crear alianzas para desarrollar la agenda de trabajo, tanto entre sus propias dependencias, como con entidades de la comunidad o del sector privado responsables. Se va así transformando la labor gubernamental en la dirección que apunta la literatura sobre organizaciones para nuestro tiempo, de una piramidal dirigista, a una que promueve las redes de colaboración hacia un fin común, vamos así del  “government” al “governance”.

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