Alberto J. Morales Aponte

Tribuna Invitada

Por Alberto J. Morales Aponte
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El acoso sexual y el abuso de poder

Recientemente han salido a relucir públicamente decenas de acusaciones de índole sexual e incluso de violación, relacionadas a celebridades y políticos. Estas imputaciones se podrían remontar desde las acusaciones contra el comediante Bill Cosby, quien para mayo de 2016 había sido acusado de haber drogado, asaltado sexualmente, violado y abusado a más de 70 mujeres. Se entiende que estos eventos comenzaron desde mediados de la década de 1970.

Luego salieron a relucir otros incidentes de acoso y violaciones, relacionados al productor cinematográfico y ejecutivo de estudio de filmación Harvey Weinsten. Decenas de actrices lo acusan de violación, conducta sexual inapropiada y acoso. Entre otras celebridades y figuras públicas que recientemente han sido señalados por acoso sexual o violación están: John Travolta (Grease, 1978), Steven Seagal (Above the law, 1988), Silvester Stallone (Rocky, 1976), Kevin Spacey (House of Cards, 2013 - presente), Dusting Hoffman (Kreamer vs Kreamer, 1979), e incluso el presidente Donald J. Trump (The Apprentice, 2004 – 2015).

Esta la lista de señalados como depredadores sexuales continúa en aumento. Las víctimas han hecho públicos las agresiones, de manera intrépida, a través de las redes sociales u otros medios. Ello ha motivado a otros a levantar su voz y liberarse del yugo que han cargado durante mucho tiempo. No se habían atrevido a señalar públicamente a su agresor por represalias laborales, temor o prejuicio social. Puerto Rico no es la excepción con este problema, ya que también recientemente han sido imputados varios políticos de esas conducta tan repudiable.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la violación como:

“Todo acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual, los comentarios o insinuaciones sexuales no deseados, o las acciones para comercializar o utilizar de cualquier otro modo la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de la relación de esta con la víctima, en cualquier ámbito, incluidos el hogar y el lugar de trabajo”.

La OMS también señala que solo el 5% de las víctimas de agresión sexual notificó a la Policía la agresión.

La prevalencia mundial de victimización sexual en la niñez es alrededor de 27% entre niñas y de aproximadamente 14% entre varones.

Datos importantes relacionados a Puerto Rico obtenidos a través del Departamento de la Salud y la Policía:

Anualmente, 300,170 personas son agredidas sexualmente, cada dos minutos, en Estados Unidos.

En 2014, la Policía de Puerto Rico reportó 1,718 querellas de agresión sexual.

La mayoría de las violaciones son cometidas por personas conocidas por la víctima.

Se estima que una de cada cinco mujeres ha sido o será víctima de violación sexual. En contraste, uno de cada 71 hombres ha sido víctima de esta agresión (Muchos casos no son reportados).

57.6% de los casos son menores de 14 años de edad.

En 2016 se recibieron en la Policía de Puerto Rico, 1,066 querellas de agresión sexual, de las cuales se esclarecieron 506. De estas querellas, 214 fueron presentadas por hombres y 824 por mujeres. Hubo 165 arrestos, 113 radicaciones de cargos y 44 convicciones. Cabe señalar que 21 de estas querellas se clasificaron como falsas.

Los militares y las agresiones sexuales:

Efectos psicológicos en la víctima de agresión sexual:

Temor a la estigmatización y revictimización

Tristeza profunda

Culpabilidad

Ansiedad y ataques de pánico

Baja autoestima

Irritabilidad

Hipervigilancia

Pérdida de interés en las cosas que antes le interesaban

Retraimiento

Bajo aprovechamiento académico o laboral

Auto mutilación

Ideaciones suicidas e intento suicida

Cambios en los hábitos alimenticios

 Cambio en el patrón del sueño

Recuerdos desagradables, recurrentes de la agresión sexual

Pesadillas recurrentes sobre el incidente de agresión

Reactividad fisiológica cuando la víctima se expone a estímulos que le recuerdan la agresión.

Recomendaciones:

Buscar ayuda de salud mental, a través de profesionales de la conducta (psicólogos y psiquiatras).

Levantar la voz. (El depredador sexual podría continuar su agresión hacia su víctima y agredir a otras personas).

Agencias de ayuda de emergencia y número telefónico (servicio confidencial, 24/7):

Línea confidencial para víctimas de delitos sexuales de la Policía de P.R. – (787) 343-0000.

Centro de ayuda a víctimas de violación (CAVV) – (787) 765-2285.

Sistema de emergencias 911 – 911.

Línea de Primera Ayuda Psicosocial de la Administración de Salud Mental y Contra la Adicción (Línea PAS - ASSMCA) – 1 (800) 981-0023.

El Departamento de Salud señala a través de su página web, que la víctima de violación tiene 72 horas para acudir a una sala de emergencias para prevención de infecciones de transmisión sexual, embarazo y recopilación de evidencia legal. También indican que no se lave, limpie o bañe momentos antes de acudir a sala de emergencias, ya que podría eliminar evidencia.

Si eres víctima de agresión sexual, ya seas mujer u hombre, no dejes de buscar ayuda, la vida continúa. Nunca te rindas, ya que cada día es una nueva oportunidad para reponerte y seguir adelante a pesar de todas las dificultades. 

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