Carmen Maldonado González

Tribuna Invitada

Por Carmen Maldonado González
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ELA es lo que tenemos y lo que tendremos

El siguiente escrito es el mensaje de la alcaldesa de Morovis, Carmen Maldonado González, en ocasión de la conmemoración del aniversario de la Constitución del Estado Libre Asociado, el 25 de julio de 2017.

Compatriotas puertorriqueños, mis queridos moroveños y correligionarios populares:

Morovis recibe con alegría a aquellos que celebramos con mucho orgullo el sexagésimo quinto (65) aniversario de la Constitución del Estado Libre Asociado.  En estos tiempos de crisis y dificultades económicas, se ha puesto de moda decir que no tenemos nada que celebrar.  Lamentablemente, hasta algunos de los que tienen la obligación de defender el legado de esta Constitución lo dicen, como para sentirse parte de una corriente.  Yo quiero hoy dejar bien claro ante ustedes y ante el país, que Puerto Rico y Morovis tienen mucho que celebrar el 25 de julio.  Por eso, cuando se me pidió colaboración para facilitar este encuentro entre los que creemos que el Estado Libre Asociado le ha servido, continúa sirviendo y servirá bien en el futuro al Pueblo de Puerto Rico, acepté sin titubeos.

Acepté el reto con el mismo sentido de compromiso que los patriotas que en 1950, convocados por el liderazgo de don Luis Muñoz Marín, dejaron a un lado sus diferencias ideológicas y sus formas distintas de soñar el país, para redactar y presentarle al país una constitución de avanzada.  Esa misma Constitución que aún más de medio siglo después les garantiza a los puertorriqueños una convivencia democrática en la cual los derechos de los seres humanos son el centro de la acción política.

Los puertorriqueños tenemos hoy mucho que celebrar.  Celebramos nuestra historia, nuestros logros.  Una historia en la que hemos sabido luchar contra las adversidades para sobreponernos con soluciones innovadoras a cada crisis.  Hace 65 años un grupo de autonomistas, estadistas e independentistas le dieron Puerto Rico algo más que un estatus político.  Nos dieron una Constitución que protege a las minorías, que defiende la dignidad del ser humano, que ve a la educación como un derecho para el pleno desarrollo de nuestra gente, que valora el trabajo como instrumento para mejorar la calidad de vida y que protege los recursos naturales. Hoy celebramos una constitución que tenemos la obligación de hacer evolucionar construyendo sobre los grandes logros del pasado y venciendo las adversidades del presente.

Cuando los enemigos de nuestra Constitución nos dicen hoy, que la crisis económica y fiscal es culpa del Estado Libre Asociado, no dicen la verdad.  Hace unas semanas la prensa norteamericana nos trajo la noticia de que muy pronto el estado de Illinois no va a poder pagar sus pensiones y que sus bonos van camino a ser chatarra.  Es decir, que el estado de los presidentes Lincoln y Obama está en bancarrota.  La verdad es que la estadidad no ha podido resolver los problemas de Illinois.  

De la misma forma, la prensa internacional nos presenta los problemas de libertades y derechos humanos que está viviendo la vecina República de Venezuela.  Allí los tribunales, controlados por el régimen, han intentado anular el Congreso y darle poderes absolutos al presidente Maduro.  Mientras que los disidentes son encarcelados y mantenidos en condiciones cuestionables, por el simple hecho de no pensar igual que el gobierno.

Mirando las realidades de los diferentes ejemplos de status políticos que los adversarios del ELA plantean como soluciones mágicas habría que concluir que los problemas de Puerto Rico, igual que los de Illinois o Venezuela, no son por el status político, sino por la irresponsabilidad de aquellos que lo han gobernado para destruir sus instituciones e imponernos su fórmula de status.  

Es esa irresponsabilidad y falta de compromiso con el futuro, lo que llevó hace ya dos décadas a un pasado gobierno a entregar la Sección 936 a cambio de nada. La obsesión ideológica por lograr la estadidad a la cañona es la responsable de habernos sumido en una depresión económica que privó a muchos puertorriqueños de ganarse la vida adecuadamente en su tierra.  Es esa obsesión también la responsable de haber endeudado al gobierno más allá de nuestras capacidades económicas.  Y ahora, como si se tratara de un plan cuidadosamente diseñado, pretenden engañar a nuestro pueblo y achacarle la culpa a nuestra Constitución. Peor aún, y como si fuera poco legislaron a principios de este cuatrienio para eliminar el día feriado de la Constitución con la esperanza de que la gente se olvide de su valía y de lo mucho que nos has servido esa constitución para echar pa’lante a nuestra gente.

Los puertorriqueños no somos bobos y aún ante una ofensiva de propaganda que no deja espacio para voces disidentes, nuestro pueblo sabe que bajo el ELA disfrutamos de los beneficios de la ciudadanía americana.  Es esa ciudadanía por nacimiento la que nos permite darle asistencia del PAN a nuestros necesitados, plan WIC a nuestras madres solteras, título II y Head Start a nuestros niños, becas Pell a nuestros estudiantes universitarios, plan 8 para los que necesitan una vivienda, Seguro Social y Medicare a nuestros mayores, Medicaid a nuestra gente pobre; y muchos otros beneficios adicionales sin tener que cargar con el pesado lastre de los impuestos federales.  Esa sigue siendo una gran ventaja del ELA y sus adversarios lo saben, por eso no te dicen laverdad. ¡No permitas que te digan que hoy no tenemos nada que celebrar!  Al contrario, hay mucho que celebrar y utilizar como ejemplo para las tareas del presente y del futuro.  

Para salir de la crisis nos hace falta unidad.  Los puertorriqueños y puertorriqueñas no podemos seguir remando cada cuál por su lado mientras la economía se hunde y la gente se nos va. Ya es tiempo de que, como pueblo, nos pongamos de pie y le exijamos a nuestros gobernantes y líderes políticos que se unan para defender nuestros mejores intereses.  No podemos seguir divididos.  Hago aquí hoy un llamado a la unidad.  Unidad que debe comenzar por el Partido que creó el Estado Libre Asociado y que tiene la responsabilidad de guiar el camino hacia la recuperación.  ¡Es momento para la unidad, unidad, unidad! Eso es lo que merece nuestra gente y lo que le debemos como líderes.

Puerto Rico necesita de gobernantes y adversarios que vayamos unidos, con una sola voz al Congreso para que allí se entienda que negarle a Puerto Rico una herramienta de desarrollo económico mediante enmiendas al Código de Rentas Internas federal, es negarle a todo un pueblo las posibilidades de reponerse de la crisis que nos les permite rescatar su futuro.  Por eso quiero agradecer al licenciado Rafael Hernández Colón por su propuesta de enmendar la Sección 245ª de ese Código, que nos permitiría una reformulación de la 936.  A esa propuesta debieran unirse estadolibristas, estadistas e independentistas porque resolvería uno de nuestros grandes problemas. Además, porque la realidad de nuestro pueblo es el ELA. ¡ELA es lo que tenemos y lo que vamos a tener en el futuro y con las herramientas del ELA es que podemos salir de la crisis económica! Lo demás son cuentos de camino en los que hace mucho tiempo los puertorriqueños dejamos de creer.

Por último, quiero referirme brevemente a la situación de los municipios ante la política de recortes presupuestarios de este gobierno y de la Junta de Control Fiscal. En su afán para sobrevivir sin hacer cambios, el gobierno ha llegado a un acuerdo con los bonistas del Banco Gubernamental de Fomento, que tira por la borda las finanzas de los municipios.  Como si fuera poco, el Plan Fiscal del gobierno le recorta $350 millones en ingresos a los municipios y los somete a programas de austeridad y despidos que provocarán menos servicios a los más necesitados.  El gobierno central está destruyendo las finanzas municipales, sin tener un plan alterno para dar los servicios.  

Pregúntense ustedes amigas y amigos que me escuchan, cuándo no existan los municipios: ¿quién va a asignarle el ama de llaves o los almuerzos a nuestros viejos? ¿Quién va a darles transportación a las citas del Centro Médico? ¿Quién va a asistir al Departamento de Educación en el mantenimiento de las escuelas? ¿Quién va a mantener las carreteras rurales? En fin, quién va a darle la mano a aquellos de los que nadie se acuerda en Puerto Rico.  Los municipios no somos una carga para el gobierno central, los municipios somos la solución de muchos problemas que tiene el gobierno central.

Termino estas breves palabras dándoles las gracias a todos por acompañarnos hoy en Morovis en esta celebración de los 65 años de la Constitución de Estado Libre Asociado.  Para dirigirnos hacia el futuro, debemos reconocer y construir sobre nuestros logros del pasado. Por eso le invito a que reafirmemos hoy aquí el compromiso de lucha para que esta Constitución siga siendo un instrumento de desarrollo y de lucha contra las injusticias.  Renovemos hoy 65 años después el espíritu patriótico que permitió que hombres y mujeres como Luis A. Ferré, Miguel Ángel García Méndez, Leopoldo Figueroa, Lino Padrón se unieran a Luis Muñoz Marín, Antonio Fernós Isern, Jaime Benítez, Ernesto Ramos Antonini, María Libertad Gómez y otros para darnos un legado y un instrumento que estuviera por encima de visiones de status y diferencias ideológicas.   Para darnos una Constitución que estuviera por encima de los tiempos.  Una Constitución que nos pertenece a todos.  Aprendamos de ese ejemplo, y hagamos nosotros nuestra parte para enfrentar las adversidades de nuestros tiempos.  En esa tarea de presente y de futuro Puerto Rico y el Partido Popular siempre podrá contar con Morovis.  ¡La Isla y más Morovis!

¡Muchas gracias!

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