Alvin Padilla Babilonia

Punto de vista

Por Alvin Padilla Babilonia
💬 0

El alegato descontextualizado del “gobernador”

En su alegato ante el Tribunal Supremo, el licenciado Pedro Pierluisi Urrutia sostiene que ostenta el título de gobernador legalmente. Pero su súplica al alto foro no está fundamentada en una interpretación constitucional coherente. Tampoco apela a la visión adjudicativa originalista prevaleciente en el Tribunal, según discutí en mi columna de ayer.

Más bien, solicita que el Tribunal interprete la Constitución según la “coyuntura histórica” para darle al país la “estabilidad político-social” y la “credibilidad” que él aparenta representar. Esto, sin importar cuán descontextualizada sea su lectura de la Constitución, el Diario de Sesiones o el debate académico.

El alegato contiene dos argumentos legales centrales: uno amparado en el poder constitucional de nombramiento de receso y otro en la Ley 7, según enmendada.

Empecemos con la interpretación constitucional. Un gobernador puede hacer nombramientos en propiedad, que son confirmados por el Senado, o nombramientos en receso, cuando hay un receso en las sesiones legislativas.

Mientras tanto, la Constitución dice que si hay una vacante absoluta en el cargo de gobernador “dicho cargo pasará al secretario de Estado”. Como la Constitución no dice que tiene que ser un secretario de Estado en propiedad un secretario de Estado de receso también puede suceder al gobernador en ese cargo. Existiría una “anomalía” si el confirmado es “superior” al nombrado.

Sin embargo, no hay ninguna anomalía en que la Constitución reconozca en los secretarios confirmados unas facultades que no tienen los secretarios de receso. Después de todo, hay una facultad que no tiene ningún funcionario nombrado durante un receso y es tener un puesto permanentemente.

Más allá de categorizar la interpretación constitucional del Senado como “acomodaticia” y una “usurpación impermisible del poder ejecutivo”, en el alegato no hay ningún esfuerzo por contrarrestar el mejor argumento de la parte contraria: que para el cargo de secretario de Estado se exigió confirmación de Cámara y Senado para que el sucesor constitucional del gobernador tuviera una base democrática.

El poder de nombramiento de receso es importante, pero es una cláusula general que aplica a cualquier nombramiento para el cual el gobernador está facultado. Es cierto que Gutiérrez Franqui, delegado de la Convención Constituyente, señaló que una persona nombrada por receso toma posesión de su cargo. Pero esas expresiones no se dieron en el contexto del secretario de Estado. La facultad general para nombrar a un funcionario durante un receso no puede tragarse el requisito especial de que el secretario de Estado sea confirmado por la Cámara y Senado.

Luego de la discusión constitucional, Pierluisi presenta como alternativa la Ley 7, según enmendada en 2005. No obstante, se limita a decir que la ley es consistente con el poder de receso antes discutido, en lugar de anclarse en la sección 7 del Artículo III que autoriza a la Asamblea Legislativa a disponer cuáles secretarios pueden tomar el cargo cuando hay una vacante absoluta.

Este último planteamiento tampoco sería suficiente, pero, al menos, constituiría un argumento alternativo. Peor aún, el alegato continúa la lectura descontextualizada, pues destaca que el profesor de Derecho Constitucional Hiram Meléndez Juarbe propone la misma teoría que Pierluisi. Nada más lejos de la verdad. El profesor solo expuso las distintas teorías legales de las partes. Parece que no tenían en quién más apoyarse, pues los profesores de derecho constitucional del país tienen un consenso casi unánime sobre que el secretario de Estado debe ser confirmado por la Cámara y el Senado para estar en el orden de sucesión.

Otras columnas de Alvin Padilla Babilonia

miércoles, 7 de agosto de 2019

El alegato descontextualizado del “gobernador”

El licenciado Alvin Padilla Babilonia expone que la facultad general para nombrar a un funcionario durante un receso no puede tragarse el requisito especial de que el secretario de Estado sea confirmado por la Cámara y Senado

martes, 6 de agosto de 2019

El originalismo como metodología adjudicativa

El licenciado Alvin Padilla Babilonia plantea que el Tribunal Supremo debe ahora asumir su responsabilidad de reafirmar los principios perdurables por encima de la política del momento

sábado, 3 de agosto de 2019

Por qué la Ley 7 es inconstitucional

El licenciado Alvin Padilla Babilonia reitera que permitir que una persona nombrada en receso suceda permanentemente al Gobernador iría contra nuestro diseño constitucional

💬Ver 0 comentarios