Enrique Vázquez Quintana

Tribuna Invitada

Por Enrique Vázquez Quintana
💬 0

El alto costo de medicamentos

El alto costo de los medicamentos en Puerto Rico es un reflejo directo de lo que ocurre en Estados Unidos. El costo de los medicamentos se reduce a un problema del capitalismo como sistema económico único.

Es el propio gobierno norteamericano permite a las compañías manufactureras fijar los precios. Esas compañías quieren recobrar su inversión en el desarrollo de nuevos medicamentos lo más pronto posible. Con eso pretenden proteger las inversiones de los accionistas de esas compañías. Igualmente, a los inversionistas les interesa obtener mejores ganancias por sus acciones. Esa es la cara del capitalismo abusivo y atropellador de la clase más vulnerable de la isla y Estados Unidos.

Muy frecuentemente las personas de edad avanzada y los pobres no pueden pagar por sus medicamentos. El renglón de medicamentos es uno de los más altos en el Plan de Salud del Gobierno de Puerto Rico. Los medicamentos constituyen de 11 a 14 % del presupuesto del Plan de Salud de Puerto Rico. Tenemos 757,000 personas con el Plan de Medicare.

En Estados Unidos hay sobre 40 millones de personas mayores de 65 años acogidos al Plan Medicare con cubierta de medicamentos. Medicare utiliza el 29% de su presupuesto en medicamentos. Medicaid cubre los medicamentos a 72 millones de norteamericanos.

Las farmacéuticas argumentan que el alto costo de los medicamentos se debe a que la investigación y desarrollo de un medicamento que llega al mercado es de alrededor de $2.6 billones. Muchos de esos trabajos de investigación se realizan en instituciones académicas que reciben dinero del Instituto Nacional de Salud.

Mientras, las compañías aseguradoras están protegidas por legislación del Congreso norteamericano, ya que al crear el programa de medicamentos bajo Medicare se le prohíbe al Centro de Medicare y Medicaid (CMS) el poder negociar con las farmacéuticas para obtener bajos precios en los medicamentos.

Esa legislación garantiza la solvencia económica a las compañías farmacéuticas, las que siempre tendrán ganancias y nunca fracasarán. Esto es una manifestación de la protección que el Congreso norteamericano le provee al sistema capitalista.

¿Cómo se justifica que el Oficial Ejecutivo de una farmacéutica reciba una compensación de $26 millones al año? Muy pocas personas generan esa cantidad trabajando honestamente por toda su vida. La voracidad de las farmacéuticas es aparentemente incontrolable.

Sin embargo, en varios países europeos, incluyendo a España, se permite negociar con las farmacéuticas para proteger a sus ciudadanos.

Localmente el gobierno podría comprar los medicamentos en gran escala, como se hacía en el pasado. Se podrían distribuir a los pacientes en las farmacias de la comunidad, pero estableciendo unos controles rigurosos para que su utilización sea la correcta. Igualmente, hay que controlar los PBM’s (Pharmacy Benefit Managers). Estas compañías administran el plan de medicamentos de los planes médicos. Algunos de los PBM’s son subsidiarias de los planes médicos. Los PBM funcionan como administrador único (Third Party Administrator). Los PBM han sido regulados en 21 estados y en el Distrito de Columbia en Estados Unidos. En Puerto Rico no están regulados. Las ganancias de los PBM’s son millonarias. A través de los mismos los planes médicos obtienen grandes ahorros.

El presidente Donald Trump recomienda el uso de medicamentos genéricos y reducir la ganancia de los intermediarios del sistema.

Sin embargo, quiere bloquear el que los países libres puedan negociar con las farmacéuticas, pero no menciona su promesa de campaña de que el Medicare pueda negociar los precios con las manufactureras. La política implicita es “Make America Great” atropellando a toda la humanidad.

Otras columnas de Enrique Vázquez Quintana

💬Ver 0 comentarios