Rosa Mercado

Buscapié

Por Rosa Mercado
💬 0

El árbol de papayas

En Florida, ha nacido un árbol de papaya en un hueco de la carretera. Que haya nacido el árbol allí no es nada nuevo. Sabido es que los árboles nacen donde quieren y pueden. Que haya crecido lo suficiente para dar frutos y que estos se maduren, es lo que asombra.

Dicen los que saben, que al árbol le toma más o menos un año dar fruto. Un año estuvo nuestro héroe, creciendo en medio de la calle, a ciencia y paciencia de los llamados a mantener las calles limpias y transitables. Nadie lo quitó del medio, y él siguió allí tan ancho. Creciendo. Como los políticos corruptos, a la vista de todos.

Tanto creció, que dio frutos. Y sus frutos, hermosos, salieron en la televisión. En el noticiero, la historia es esa nota simpática que ponen. La cosa curiosa con la que nos hacen sonreír. Allí estaba el árbol, debidamente protegido, asumo, para que cuando la televisora llegara no se encontrara con la sorpresa desagradable de que el motivo de su reportaje había sido derribado por un conductor ebrio, digamos. O por un empleado gubernamental que un año después se percatara de que el simpático árbol de papaya estaba en medio de la calle. Al contrario, en un extraño caso de celo institucional, el árbol estaba debidamente custodiado por esos drones anaranjados que se eternizan en los proyectos inacabados del país. Como una especie de homenaje a la perseverancia del árbol, a su lucha contra un entorno adverso. O como la muestra perenne de la vagancia que prefiere adornar lo que estorba a pasar el trabajo de colocarlo donde va. En esas anda el país.

Sobre la vida de sus habitantes se balancean aún los postes que el huracán María no tuvo la delicadeza de arrancar de cuajo. Son la prueba visible de la dejadez del gobierno.

Tengo un ruego: arranquen esos postes. No van a florecer, como la papaya.


Otras columnas de Rosa Mercado

miércoles, 2 de octubre de 2019

Vieques

Para los residentes de Vieques es un martirio cotidiano que no le importa a nadie. Por eso se hartaron. Y decidieron hacer vivir la experiencia a la Administradora de Transporte Marítimo, escribe Rosa Mercado

💬Ver 0 comentarios