Mario Pabón Rosario

Perspectiva

Por Mario Pabón Rosario
💬 0

El cabotaje nos apretará más

L a salida de HorizonLines del mercado de carga de Puerto Rico ha causado preocupación sobre la llegada de bienes de consumo desde Estados Unidos a Puerto Rico. En realidad, será un problema temporero: aunque habrá un período de ajuste, si existe demanda por los bienes, alguien encontrará el modo de traerlos.

Lo que sí debe preocuparnos es que las leyes de cabotaje harán que esos bienes sean mucho más caros de lo que ya son. Mientras más posterguemos la acción para lograr cambios a esas leyes, más difícil será nuestra situación.

Con el cierre de Horizon, quedan sólo cuatro compañías navieras cualificadas disponibles para el servicio a Puerto Rico. Una de ellas, NSA, opera un solo navío entre San Juan y Houston. Otra, Trailer Bridge, opera exclusivamente con barcazas, las cuales son más lentas y menos eficientes que los barcos. Las otras dos, Sea Star y Crowley, están en el proceso de sustituir sus barcos por otros más modernos que operan con gas natural. Esos barcos, que representan una fortísima inversión de capital para esas compañías, no empezarán a operar sino hasta el final de 2015 y 2016 en el caso de Sea Star, y el 2017 en el caso de Crowley.

Se espera que la entrada de esas nuevas naves cause el fin de Trailer Bridge, por su incapacidad de competir con este servicio. La reducción en el número de proveedores, junto con la necesidad de Sea Star y Crowley de recuperar su inversión en los nuevos barcos, resultará sin duda en un aumento en el costo de los bienes transportados a Puerto Rico.

Para complicar un poco más el panorama, Crowley intentó comprar los activos de Horizon en Puerto Rico y fracasó. Sin esos activos, Crowley tendrá que invertir $100 millones en adaptar sus facilidades en Puerto Rico para sus nuevos barcos, o pagar por servicios a la entidad que compró los activos de Horizon. En ambos casos, Crowley tendrá un aumento adicional en costos que se reflejará en sus tarifas.

Mientras esta nube negra se cierne sobre Puerto Rico, la American Maritime Partnership ha comparecido recientemente ante el Congreso, usando la inversión en nuevos barcos como justificación para indicar que “la última cosa que queremos son propuestas para alterar leyes fundamentales como el Jones Act”.

Si los puertorriqueños no nos unimos y actuamos con rapidez para librarnos de las leyes de cabotaje, ya sea con exenciones o con un cambio de estatus político, el aumento de los costos de importación nos apretará tanto que será imposible respirar.

Otras columnas de Mario Pabón Rosario

💬Ver 0 comentarios