Héctor Alejandro Narváez

Punto de vista

Por Héctor Alejandro Narváez
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El cambio va por un nuevo código

La siguiente columna es parte de una serie en la que los comisionados electorales se expresan sobre la reforma electoral considerada en la legislatura.

La legislatura de Puerto Rico mantiene pendiente de enmiendas al llamado proyecto del Código Electoral. El MVC compareció en la única vista que se llevó a cabo en torno al mismo. Expresamos en nuestra ponencia que “creemos en propulsar un gobierno limpio y participativo que acabe con la corrupción, la falta de transparencia y el inversionismo político”.

El mayor problema del propuesto “nuevo” Código Electoral es que no incluye innovaciones verdaderas para la participación ciudadana en los procesos electorales. Mucha de la discusión sobre alegadas innovaciones ha girado en torno al uso de tecnologías para, por ejemplo, el uso del voto electrónico. Aunque el MVC entiende que Puerto Rico necesita revisar sus leyes electorales para que sean más actuales en cuanto a la utilización de herramientas tecnológicas, enfatizamos también que dichas herramientas deben usarse para facilitar que más personas puedan participar de manera transparente en los procesos electorales. Igualmente, deben adoptarse siempre las medidas más fuertes y necesarias antifraude. Insistir, por ejemplo, en la propuesta de ley pendiente aún en la Legislatura, en el voto electrónico por Internet, no ofrece garantías antifraude. Por otro lado, tampoco están las garantías de fiscalización vinculadas a la participación de los partidos de oposición, ya que se da trato preferencial a los partidos de mayoría en ese proceso.

La propuesta de Código Electoral da trato desigual a los partidos políticos inscritos. Para el MVC “es inaceptable que un partido que logra su inscripción tampoco tenga derechos igualitarios en la CEE con la distinción entre Balance Electoral y Balance Institucional. El Balance Institucional establece un monopolio entre dos partidos, privando al pueblo de Puerto Rico del rol fiscalizador de los demás partidos de oposición”.

Una verdadera reforma electoral debe “facilitar la inscripción de nuevas fuerzas y voces, de forma que Puerto Rico sea verdaderamente un país pluripartidista”. El llamado nuevo código electoral mantiene las mismas prohibiciones que no permiten que se puedan dar más opciones tanto a los partidos como a las personas electoras. Mantiene el lenguaje de que los partidos políticos solamente se certificarán y reconocerán individualmente y “sin constituir alianzas o coaligación entre partidos políticos, sus candidatos o candidatos independientes”. En el MVC creemos en permitir la presentación de candidaturas coaligadas, fomentando las alianzas y consensos entre los distintos movimientos políticos.

No es suficiente meramente adoptar una nueva ley, hay que crear un nuevo sistema electoral, incluyendo cambios que requieran enmiendas constitucionales. Algunos ejemplos son: (1) la doble vuelta, para que se garantice que la persona electa cuente con el favor de una mayoría del electorado y no meramente una pluralidad; (2) El referéndum revocatorio para que el pueblo pueda acortarel mandato de un(a) funcionario(a) que se aleje de sus compromisos; (3) Iniciativas populares para que el pueblo pueda requerir la celebración de referéndums para adoptar normas que la legislatura no quiere o eliminar normas que la legislatura adoptó.

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