Edgardo Manuel Román Espada

Tribuna Invitada

Por Edgardo Manuel Román Espada
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El Código Civil para el Puerto Rico del siglo XXI

El Código Civil será objeto de revisión legislativa en los próximos meses. Aprobado en mayo 1898, está vigente en Puerto Rico desde un año más tarde. La última gran revisión fue en 1930. Entonces, como ahora, Puerto Rico sufría de una gran crisis económica y humanitaria. Las disposiciones legales sobre el desalojo de familias pobres, la titularidad de la riqueza excluyente, la desigualdad, y el discrimen contra los hijos habidos fuera del matrimonio eran la expresión del país al que aspiraron quienes gobernaban.

Luis Llorens Torres, el jurista y poeta, las denunció con contundentes versos proféticos: “Este Código es un muerto. Y aún más parece una momia con arrugas de los tiempos”.

El Código ha sido enmendado en múltiples ocasiones por la Legislatura de Puerto Rico, por decisiones judiciales del Tribunal Supremo de Puerto Rico y las Cortes federales. Pero esos cambios, aunque importantes, son insuficientes. La incorporación del matrimonio igualitario, el divorcio por consentimiento mutuo, la adopción por parejas del mismo sexo, y otros tantos derechos reconocidos por la jurisprudencia tendrán que ser incorporados al nuevo Código.

Hace tiempo que se requería de una revisión completa de un complicado texto legal que afecta la vida de todos. El Código Civil cuenta con cinco libros que regulan las normas para interpretar las leyes, disposiciones sobre las personas, obligaciones, sucesiones y contratos, divididos en 1,875 artículos. A manera de ejemplo, el Código regula el matrimonio, el divorcio, los contratos, las herencias, los derechos y relaciones de propiedad, los condominios, la filiación y la adopción, entre tantos asuntos. No se trata de un asunto de juristas, el Código define normas sobre la vida diaria, las relaciones sociales, económicas y familiares.

El Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico aprobó en su asamblea anual de 2016 una resolución para que se continuaran los trabajos de discusión y enmiendas al Código iniciadas desde 1997. A partir de entonces el Colegio, por medio de la Comisión de Derecho Civil, ha estado muy activo en la discusión de un nuevo Código. El Colegio promoverá la participación ciudadana y de la comunidad jurídica del país.

La responsabilidad de la Legislatura al considerar estos y otros cambios debe centrarse en dar la más amplia oportunidad democrática para que todos los sectores se expresen e incidan en el contenido de la ley. Aspiramos a un Código que incorpore las normas de derechos humanos contra cualquier tipo de discrimen, que repudie la desigualdad económica, y que promueve respete a la dignidad de todos los seres humanos.

Los últimos versos del poema de Llorens, “El Código Civil”, denuncian a quienes politiquearon en el pasado con asuntos tan trascendentales, a quienes “Los parió la desvergüenza que se vendió en los comicios a dos pesos por cabeza”. Versos para la historia.

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