Armando Burgos Rodríguez

Punto de vista

Por Armando Burgos Rodríguez
💬 0

El coronavirus y las mascotas

En estos momentos la isla de Puerto Rico se encuentra ante la amenaza de la nueva cepa del coronavirus (COVID-19). Se trata de un virus que tuvo un origen lejano, pero debido a diferentes factores se ha propagado por casi todo el mundo.  

El COVID-19 se entiende que es una enfermedad zoonótica que, por definición, es una enfermedad infecciosa que tiene su origen en los animales. Este concepto no es nuevo; tampoco las epidemias o pandemias asociadas con este tipo de enfermedades, como lo es la influenza aviar.  

En Puerto Rico las enfermedades zoonóticas de más importancia son el virus de la rabia y la bacteria leptospirosis. Ambas enfermedades son evitables mediante la vacunación de las mascotas. Todo animal tiene algún potencial de transmitir estas enfermedades, pero la mayoría son evitadas con la educación y la práctica de higiene, algo que aplica también a la situación actual del COVID-19.

El COVID-19 en estos momentos no muestra riesgo para nuestras mascotas, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Asociación Americana de Médicos Veterinarios. (AVMA) 

¿Y qué hay del perro de Hong Kong? Este perro dio positivo a varias pruebas del COVID-19, pero no ha mostrado síntomas y quedan muchas preguntas que contestar sobre los detalles de este caso. Lo que sí sabemos es que debemos practicar buena higiene, lavarnos las manos con frecuencia y evitar contacto con animales cuando uno esté enfermo o viceversa. Son prácticas generales que aplican a la prevención de infecciones entre animales y personas y de la misma manera se aplican a la situación actual del COVID-19.  

Precisamente sobre COVID-19 se entiende que su origen viene de los mercados donde hay diferentes animales mezclados en un ambiente poco ideal. Así el virus tiene la oportunidad de pasarse a otros animales, incluyendo a los seres humanos. En ciertas ocasiones, estas interacciones pueden tener un carácter cultural, pero de más importancia y frecuencia es el impacto que el ser humano está teniendo en el ambiente y por ende con los animales que viven en él.  

Por ejemplo, si un hábitat que tiene animales es destruido, ¿qué va a ocurrir con estos animales y sus enfermedades? Estas pueden pasar a animales que nunca han sido expuestos a estas bacterias o virus o en ocasiones a las personas que se encuentran en ese hábitat cercano. ¿Cómo podemos resolver estos problemas? Mirando estas interacciones a través del concepto Una Salud (“One Health”). Este concepto une el aspecto médico humano, veterinario y el ambiente. A través de la colaboración científica de las tres ramas es de la única manera en que podemos entender cómo se comportan estas enfermedades y cómo enfrentarlas.  

Por último, la información sobre este virus, su potencial zoonótico y las mascotas es dinámica y puede cambiar. No es la intención de que entremos en pánico, sino de estar seguros de que tengamos acceso a la información correcta y de fuentes fidedignas como las de los CDC o la Organización Mundial de la Salud (WHO) para así poder enfrentar este reto.  


Otras columnas de Armando Burgos Rodríguez

domingo, 15 de marzo de 2020

Cada especie tiene su coronavirus

El COVID-19 no es el único coronavirus. Pero no se alarme, ya que cada especie tiene su coronavirus y tienden a ser específicos para ellos, escribe Armando G. Burgos-Rodríguez

💬Ver 0 comentarios