Benigno Trigo

Punto de vista

Por Benigno Trigo
💬 0

El COVID-19 y la mariposa de Chuang Tzu

Mi esposa y yo estamos bajo un toque de queda en Nashville y con órdenes de quedarnos en casa a menos que tengamos que salir para asuntos esenciales. Salimos solo por la tarde, una vez al día, para caminar y coger aire. 

Durante nuestra caminata, veo más gente de la que he visto en los dieciséis años que llevamos en Tennessee. Casi todos son jóvenes. Veo mucha gente sola, hablando por sus teléfonos celulares. Algunas familias con niños pequeños, en grupitos de tres o cuatro. Una que otra pareja de boomers como nosotros. 

La experiencia siempre es rara porque todos mantenemos una distancia de diez pies. Cruzamos la calle para darnos espacio. Nos evitamos. De lejos, los niños se nos quedan mirando, nos sonríen, y nos dicen adiós con sus manitas. 

Después de dos semanas de lo mismo, tengo una intuición. Caigo en cuenta que estamos viviendo algo pesadillesco y que no sabemos cuándo terminará. Me pregunto si estoy soñando y ¿cuándo despertaré?

No soy el único que se hace la pregunta. Mi esposa me cuenta que ha visto que en Facebook sus amigos le dicen que están soñando más de lo normal. Ella misma confiesa que sus sueños se están volviendo cada vez más frecuentes y pesadillescos.

El hecho me hace pensar en el micro-cuento de Borges, “El sueño de Chuang Tzu,” que dice así: “Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Y no sabía al despertar si era un hombre que había soñado ser una mariposa o una mariposa que ahora soñaba ser un hombre”. 

¿Qué nos dice el sueño de Chuang Tzu en los tiempos del COVID-19? En mi clase de literatura y medicina (hoy un sueño en línea), mis estudiantes llegan a la conclusión de que la literatura es una “cura” para la histeria del coronavirus porque nos distrae de sus efectos. 

Pero la verdad es que el cuento chino de Borges hace todo lo contrario. En vez de distraernos, el cuento nos confronta con la realidad del coronavirus: que la pesadilla del COVID-19 no solo se parece a un sueño, sino que es el efecto de un sueño.

¿Y cuál es el sueño que da origen a la realidad pesadillesca del COVID-19? Tal vez sea que nos creemos sabelotodos indestructibles, y que esa ilusión adolescente nos ha dejado expuestos al coronavirus. Tal vez sea que nos creemos seres superiores a todos los otros habitantes del planeta, y esa fantasía nos ha dejado desprotegidos.

Pero el cuento también nos recuerda que despertar de ese sueño de invulnerabilidad puede ser el principio de una nueva vida, y que la toma de consciencia de nuestra vulnerabilidad común puede volvernos más humildes y compasivos con los demás seres del planeta. 

A fin de cuentas, la lección del sueño de Chuang Tzu es que para sobrevivir un virus como el COVID-19 tenemos que despertar a la doble realidad de nuestra vulnerabilidad común y de nuestra insignificancia.

Otras columnas de Benigno Trigo

viernes, 28 de febrero de 2020

Lo que aguanta el papel

Es verdad lo que dicen. El papel lo aguanta todo. Hasta la respiración. Mientras la tormenta pasa, escribe Benigno Trigo

martes, 4 de febrero de 2020

Puertorriqueños “Born in the USA”

“Born in the USA” comunica la pasión de nuestros ideales a pesar de, y gracias al país donde nos tocó nacer, escribe Benigno Trigo

martes, 21 de enero de 2020

El gran hotel: el Normandie

Para mí, la cara del Normandie todavía es fiel a su espíritu original, solo que ahora se trata de la cara de un fantoche moderno, escribe Benigno Trigo

💬Ver 0 comentarios