Edwin Ríos

Punto de vista

Por Edwin Ríos
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El crédito al trabajo en la reforma laboral y contributiva

El crédito al trabajo que anunció en estos días el gobierno se va a poder reclamar en las planillas de contribución sobre ingresos en o antes del 15 de abril. Este crédito forma parte de la reforma laboral que propuso la Junta de Supervisión Fiscal.

Los individuos podrán reclamar un crédito por trabajo en la planilla de contribución sobre ingresos de entre $300 y $2,000, dependiendo de tres parámetros, su nivel de ingreso, estado civil y la cantidad de dependientes. El crédito es similar al de nivel federal pero ajustado en términos relativos a los salarios de la isla. Para obtener el crédito máximo el nivel de ingreso debe de ser de alrededor de $18,000. El crédito va disminuyendo hasta los niveles de ingresos de $33,500 para solteros y $42,000 para casados, dependiendo de los dependientes. 

El crédito beneficia a los trabajadores con ingresos bajos y moderados. Reduce la contribución sobre ingresos y puede resultar en un reembolso en efectivo si el beneficio es mayor que la contribución.

Dado el actual perfil económico y social del contribuyente se estima que el crédito promedio sea de $525. El grupo familiar de Puerto Rico en promedio tiene un solo dependiente, por eso el promedio esta más cerca del crédito mínimo y no del máximo. Inicialmente se espera que se beneficien unos 300,000 contribuyentes; no obstante, se espera que esta cantidad aumente en aproximadamente otros 100,000. El gasto tributario estimado en el crédito oscila entre $150 millones y $204 millones anuales. 

A nivel federal el crédito existe desde 1975 y su propósito principal era proveer asistencia financiera a familias trabajadoras con hijos de bajos ingresos. A través de los últimos 40 años, el crédito ha evolucionado. 

Economistas que han estudiado los efectos del crédito al trabajo a nivel federal han encontrado que en términos generales se han logrado los objetivos de las políticas públicas, tales como aumentar la participación laboral y reducir la pobreza en familia con niños. Además hay quienes señalan que ha tenido efectos positivos en la educación y la salud. 

En días recientes, el Instituto del Desarrollo de la Juventud publicó un estudio sobre la pobreza infantil en Puerto Rico. Entre las guías de política pública para abordar la pobreza sugirieron que se mantenga el nuevo crédito al trabajo a sus niveles actuales. 

Entre el 2007 y 2013 hubo en Puerto Rico una modalidad criolla del crédito al trabajo. El crédito era equivalente a 4.5% del ingreso ganado, hasta un máximo de $450, y el ingreso no podía exceder $27,500. A diferencia del actual crédito no consideraba los dependientes ni el estatus civil. Basado en la experiencia y de acuerdo con las estadísticas de Hacienda, se demuestra que el crédito tuvo los efectos esperados de aumentar la cantidad de contribuyentes en esos grupos de ingresos. En el periodo que estuvo vigente tanto la población como el empleo disminuyeron en Puerto Rico. Sin embargo, el número de contribuyentes que reclamaron el crédito aumentó significativamente. Cuando se eliminó el crédito el número de contribuyentes se redujo. 

Es de esperarse que con el nuevo crédito se logren los objetivos de política pública de aumentar la participación laboral y reducir la pobreza.

Por otra parte, desde la perspectiva de la administración tributaria se plantean retos para el Departamento de Hacienda. En el caso del Servicio de Rentas Internas federal, el IRS, los errores al reclamar el crédito han sido una preocupación constante dada la complejidad de las fórmulas para el cálculo y las reglas de elegibilidad. Los errores del contribuyente, ya sean intencionales o no, pueden dar como resultado que se reclamen créditos incorrectamente por montos significativos. 


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