Joel Acevedo

Tribuna Invitada

Por Joel Acevedo
💬 0

El desafío estudiantil de los exámenes de reválida

Los pasos, las voces, la gotera del aire acondicionado, las hojas de papel pasando, el reloj corriendo y la temperatura del lugar a flor piel. Las esperanzas, expectativas y pensamientos focalizados totalmente en el resultado de esa prueba. Deseas estar presente, pero tu mente viaja al futuro, al final del proceso sin siquiera haber terminado la primera mitad.

Esta es la realidad que pasan la mayoría de los estudiantes universitarios al enfrentarse a un examen de reválida. El 60% de los estudiantes universitarios pierden atención antes de los 20 minutos de lectura, 40% experimenta estrés y ansiedad antes de un examen importante.

La realidad es que nuestro cerebro no puede estar atento a tantas cosas a la vez. No se puede aprender lo que no se le prestó atención. Se ha confundido el concepto de la atención dividida, que es una destreza cognitiva que nos permite poder enfocar con más de un sentido uno o varios elementos distintos, como, por ejemplo: cuando el maestro está dictando el estudiante lo escucha, pero visualmente está observando la libreta y sensorialmente está copiando. La atención dividida se ha confundido con la multitarea. Esta es la destreza de realizar varias tareas a la vez, aunque no guarde relación. Esta última se ha descubierto que más que beneficiar al cerebro, lo afecta, sobre todo a la atención.

En el proceso de atención dividida el estudiante compromete sus sentidos a un mismo fin, en la multitarea se diluye la atención hacia varios elementos distintos.

Para que el estudiante universitario pueda capturar, retener y absorber el máximo de información, es necesario que todos sus sentidos estén comprometidos con el elemento a aprender. Si en el proceso no puede manejar el estrés, ni inhibir los elementos que están a su alrededor pasa un fenómeno similar al de la multitarea. El cerebro del estudiante tendrá su atención diluida en la gotera del aire acondicionado, los pasos, las hojas e inevitablemente la información se pierde.

Una de las recomendaciones más efectivas es utilizar el proceso a la inversa. Basado en un principio que dice “lo que resiste persiste”, se le recomienda al estudiante a aprender a utilizar los elementos que componen el espacio (en este caso el salón de clases) a su favor. Es decir, en vez de intentar (resistir) inhibirlos (porque van a persistir), es usarlos como elementos de concentración. Como cuando utilizamos el sonido del abanico para conciliar el sueño. Así no tensaremos nuestras mentes resistiendo, sino que fluirán permitiendo.

Otras columnas de Joel Acevedo

domingo, 16 de septiembre de 2018

Crucial educar sobre los prejuicios

El profesor Joel Acevedo Nieto argumenta sobre las personas que “pensamos líderes” y hasta se reconocen como modelos, para resaltar la importancia de educar bien y no promover prejuicios

sábado, 1 de septiembre de 2018

Emprender y educar

El neurocientífico Joel Acevedo señala que el emprendimiento es un ente educador

lunes, 13 de agosto de 2018

Productividad a costa de drogas

Joel Acevedo expone el riesgo de quienes sucumben a la tentación de utilizar anfetaminas ilegalmente

miércoles, 11 de julio de 2018

Mejorar la memoria

El neurocientífico Joel Acevedo explica cómo mejorar la memoria

💬Ver 0 comentarios