Emilio Pantojas García

Tribuna Invitada

Por Emilio Pantojas García
💬 0

El ELA Lázaro

La aprobación de la Ley para la Descolonización Inmediata de Puerto Rico (Ley 7 de 2017), ha puesto a correr a los soberanistas del Partido Popular Democrático (PPD) y a los independentistas “melones”. Asustados de que los proponentes del PNP lograrán al fin manufacturar una “supermayoría”, reeditan desesperados conceptos viejos que pretenden proyectar un nuevo sentido y contenido al viejo Estado Libre Asociado. La refundación del ELA, el ELA soberano, el ELA desarrollado y otros nuevos inventos.

La razón de la desesperación parte del hecho que el ELA fue ultimado en Washington por dos disparos. Primero por la decisión en el caso “Santos Valle vs. The People of Puerto Rico”, que determinó que la soberanía judicial del gobierno de Puerto Rico residía en el Congreso. Más aún, que la autonomía jurídico-política del ELA era equivalente a la de una ciudad dentro de un estado al cual el gobierno estatal le permitía legislar asuntos municipales. Segundo, por la ley PROMESA, que hace claro que de acuerdo con Artículo IV, sección 3 de la Constitución de Estados Unidos, el Congreso tiene el poder para disponer de, y formular todas las reglas y reglamentaciones necesarias para los territorios. Puerto Rico pertenece a, pero no es parte de, Estados Unidos. La soberanía del ELA no existe, ni nunca existió.

El ELA, que parecía tener más vidas que un gato, había sido herido mortalmente en 2012, cuando la mayoría de los votantes lo rechazó con un resonante 54 por ciento en contra. No obstante, la torpeza de insistir en que la estadidad había obtenido un 61 por ciento de los votos, porque los votos de protesta que dejaron en blanco la segunda parte de la papeleta no contaban, desvió la atención de la mortal herida. Como dijo entonces el periodista Benjamín Torres Gotay, los estadistas metieron el cadáver del ELA en el baúl sin saber qué hacer.

La derrota del PPD en 2016 y el nuevo plebiscito constituyen la tumba del ELA. La mayoría de los conocedores, y hasta los fanáticos ignorantes de la política puertorriqueña, entienden que la Ley 7 conseguirá su propósito: manufacturar una “supermayoría” estadista. El pronóstico es de un 66 a un 75 por ciento a favor de la estadidad. El debate gira alrededor de la magnitud de la abstención. Sea como sea, el plebiscito de 2017 será el entierro del ELA.

Claro que como en la política a veces los muertos reviven, propongo que si Aníbal Acevedo Vilá logra ser electo presiente del PPD, se promueva la fórmula del ELA Lázaro. No hay de otra, sería la resurrección de tres muertos políticos: AAV, el PPD y el ELA. ¡Sólo en Puerto Rico se puede pensar en milagros triples!  

Otras columnas de Emilio Pantojas García

miércoles, 24 de octubre de 2018

Por eso estamos como estamos

Emilio Pantojas García declara que , por primera vez, coincide con un juicio de Donald Trump: la clase política puertorriqueña es totalmente inepta

💬Ver 0 comentarios