Roberto L. Prats

Tribuna Invitada

Por Roberto L. Prats
💬 0

El enigma del Trumpismo

Se dio el primer mensaje del Estado de la Unión bajo la Presidencia de Donald Trump. Para los que todavía siguen en shock, acostúmbrense, Donald Trump es el presidente de los Estados Unidos por los próximos tres años.

El mensaje del Estado de la Unión es ofrecido por cada presidente una vez al año y es el gran escenario en donde se dibuja la hoja de ruta para los Estados Unidos. Es ahí donde se fijan las prioridades que dominarán los debates de la alta política ante el Congreso. Reformas de carácter contributivas, educativas, económicas, migratorias, tratados comerciales, posicionamiento militar y los de política exterior se anuncian en el Estado de la Unión.

Aunque han sido muy pocos los presidentes que han mencionado someramente a Puerto Rico en sus mensajes (presidente Bush y presidente Clinton), Puerto Rico merecía una mención particular que nunca se dio. Una mayor expresión, una oración, un reconocimiento que pudiera darle esperanza a los puertorriqueños de que no se dejará a un ciudadano americano rezagado después del azote de los huracanes Irma y María. Era el momento para cerrar la brecha entre demócratas y republicanos y pedir la aprobación con celeridad de las medidas de recuperación económicas para los damnificados de Texas, Islas Vírgenes, Florida, California y Puerto Rico. Con un “We love you” se despachó el asunto de los desastres naturales y de Puerto Rico. Así es la era del Trumpismo. Autobombo, nacionalismo, sectario con las minorías y con los inmigrantes y una inocua adulación con los que pisotean a los más necesitados. Quedó claro que estamos en la era de exacerbar las fisuras de mayorías contra los que resistimos como minorías esas fuerzas del odio y del mal.

Ahora, hay oportunidades en varios de los anuncios del Estado de la Unión que Puerto Rico tiene que aprovechar con urgencia y sin distracciones. El premio de la noche fue la inversión histórica en infraestructura por la cantidad de $1.3 trillones a ser distribuida en proyectos de construcción de carreteras, puentes, plantas de tratamiento y energía. La segunda oportunidad está en las políticas de reducción en el costo de las medicinas de receta que en el Plan Fiscal que presentó el gobernador Ricardo Rosselló hace una semana figura en sus proyecciones de costo en el área de Salud. Tercero, debe el gobernador,  y la Comisionada residente Jennifer González, velar con recelo los anuncios relacionados a los adiestramiento de empleos y financiamiento para nuevas escuelas vocacionales. Ahí hay oportunidades para que podamos fomentar una cultura de trabajo digno y oportunidades de carreras educativas a corto plazo en currículos vocacionales.

Entretenerse en el Congreso con Comisiones de Igualdad mientras se legislan estas importantes medidas congresionales pone en peligro la inclusión justa de Puerto Rico en el mapa de distribución de estos potenciales nuevos recursos. Ya nos pasó con la Reforma Contributiva aprobada en el Congreso durante las Navidades que nos costó que le cortaran el vuelo al sector manufacturero con un nuevo impuesto de 12.5% en medio de esta depresión económica. Este es un buen momento para poner el bienestar del pueblo por encima de ideologías de status. Un encrucijada de puertorriqueños contra puertorriqueños la perdemos todos. No hay tiempo que perder.

Otras columnas de Roberto L. Prats

miércoles, 31 de enero de 2018

El enigma del Trumpismo

Con un “We love you” se despachó el asunto de los desastres naturales y de Puerto Rico.

💬Ver 0 comentarios