Dustin A. Shultz

Tribuna Invitada

Por Dustin A. Shultz
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El espíritu que forjó la Nación

La celebración del 4 de julio me recuerda algo que empezó a ocurrir hace poco en Puerto Rico, cada vez que un soldado se ve en público en uniforme. He notado que cuando un miembro del U.S. Army viaja a través de la isla en uniforme, la gente le saluda efusivamente para agradecerles su servicio. Parecerá un gesto sencillo, pero ese acto de gratitud es algo que no ocurría usualmente en Puerto Rico. Sin embargo, esto claramente representa la extraordinaria y especial relación que existe entre los ciudadanos americanos de Puerto Rico y el Ejército.

Esta relación no fue creada de la noche a la mañana. La relación de mutua confianza entre los ciudadanos estadounidenses y su Ejército se empezó a construir hace muchos años. A nivel nacional se construyó hace ya 243 años. Nuestro Ejército, el Ejército de Estados Unidos, ha demostrado a lo largo de los años, que no era solo necesario para luchar por la independencia de la nación de la cual somos ciudadanos, sino que ha demostrado que aún es necesario en la constante lucha para mantener nuestra libertad, y en un plano más cercano, el Ejército ha demostrado ser la mano amiga que ayuda cuando más se necesita.

Desde el principio, el Ejército Americano fue diferente de otros ejércitos de la época. Nuestras fuerzas no existieron para imponer las reglas de un dictador o para oprimir a la población. Nuestra organización, desde el principio, ha existido para el servicio del pueblo, para el servicio a la nación y para defender la causa de la libertad y justicia para todos.

Desde el 1775, nuestro Ejército ha respondido al llamado de nuestra nación, sin importar el lugar o el momento, tal como lo ha hecho desde el 11 de septiembre del 2001, primordialmente en áreas de combate en el Medio Oriente.

Sin embargo, nuestro Ejército no sólo ha respondido en momentos de guerra, sino también en momentos cuando hay que ayudar y asistir a la ciudadanía.

Hace escasos nueve meses nuestros soldados de la Reserva, el mayor comando del Ejército a nivel federal en el Caribe, se tiraron a la calle a ayudar a Puerto Rico durante la emergencia creada por el huracán Maria.

No hay dudas pues, de que nuestro Ejército de voluntarios representa una fuerza de bien para nuestra nación, para Puerto Rico y para muchas naciones alrededor del mundo.

En este nuevo año de la Nación Americana, debemos reflexionar sobre la extraordinaria relación que hoy existe entre el Ejército y los ciudadanos americanos.

Entendamos pues, que con cada saludo que recibe un soldado que viaja en uniforme, a través de la isla o fuera de ella, los ciudadanos americanos renuevan su especial relación con su Ejército, en reconocimiento al espíritu de lucha que fundo nuestra nación, y simplemente dicen gracias. Gracias por mi libertad. ¡Feliz 4 de julio!

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