Gazir Sued

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Por Gazir Sued
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Ele(x)iones

Al final de la contienda electoral, el efecto previsible será una gran derrota general; habrá triunfado otra vez la ignorancia popular y el imperio de la estupidez humana regirá con renovado brío el porvenir.

Por encima de la arrogancia vacua de los vencedores reinará la frustración y el decaimiento de la inmensa masa de vencidos. Ingenuos e ilusos, todos al final habrán sido embaucados; y en la psiquis colectiva quedará impresa la razón atontada por la argucia politiquera; así en la muchedumbre ofuscada por las promesas panfletarias de sus partidos; así en las juventudes engatusadas entre las artimañas demagógicas y las consignas alucinógenas de sus “políticos” preferidos.

Así será, como antes ha sido, y sirva “nuestra” historia como testigo. Y es que aquí lo político se trivializa en el ritual electoral; el ideal democrático se corrompe al convertirse el sufragio universal en espectáculo de rivalidades hostiles; y hasta las buenas ideas, que tanto escasean, degeneran en propagandas superficiales y reyertas ideológicas frívolas.

La ironía es que cada contendiente jura competir para “servir al pueblo”. Dicen que sus adversarios se equivocan y mienten, y todos creen que solo sus candidatos cumplirán sus promesas. Cada cuatrienio se repite lo mismo, y a pesar de las quejas constantes, el pueblo –crédulo y angustiado- se desahoga en las urnas y eso le entretiene.

Culminado este rito nacional, el enfermizo estado de ansiedad colectiva disminuirá su severidad, y tras la apariencia de cambio todo lo que de verdad importa seguirá igual, es decir, deteriorándose cada día más y más.

Pero no todo es fatalidad. Más allá del saldo electoral y los malos augurios, la gente honrada y comprometida con el bienestar y la justicia social seguirá en pie de lucha, y el amor a la humanidad prevalecerá sobre las divisiones estériles, banderas y carteles de moda pasada. Así será, gane quien gane, pierda quien pierda, en el juego electoral. La esperanza no nace de la nada, y aún de la nada hay que hacerla nacer…

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viernes, 14 de diciembre de 2018

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