Denis Márquez

Tribuna Invitada

Por Denis Márquez
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El héroe de mi vida

Será la primera vez que no estemos juntos, su silla estará vacía durante el tradicional almuerzo, nos faltará el mejor jugador de dominó y extrañaremos como nunca al esposo atento, gran padre, mejor abuelo, querido suegro. Sin tomar en cuenta las connotaciones comerciales que tristemente tiene la celebración del Día de los Padres, hoy domingo, al igual que lo hicimos en años anteriores, mi familia celebrará al gran ausente; a mi padre, Papi, Don Ramón Márquez, Monchito, Mr. Márquez, viejo, abuelo, abu, un ser humano noble, ejemplo para todos.

Papi falleció cinco días antes de las pasadas elecciones. Hice un detente en la recta final de la campaña para estar junto a mi madre, mis hermanos y familia, y los muchos amigos que me acompañaron para despedirme de él y rendirle tributo en su comunidad, en su iglesia, en su pueblo de Gurabo. Sin embargo, mi elección a la Cámara de Representantes, la diligencia de formar mi equipo de trabajo y, desde enero, una intensa jornada de fiscalización y denuncia, sirvieron como un desvío emocional para no pensar e, incluso, internalizar el reciente fallecimiento de mi héroe de toda la vida.

Aunque la enfermedad progresiva del viejo nos dio señales constantes de la fragilidad de la vida, de la comprensión del dolor, de la injusticia del mercado de la salud, de la dolorosa, pero necesaria despedida en paz, además de cuidar y proteger a su compañera de vida - quien nos dio una preciosa clase de entereza y amor -, no es ante la cercanía de este día de los padres cuando pienso y reflexiono con detenimiento lo mucho que me hace falta Papi.

Extraño nuestras charlas sobre deportes, especialmente de béisbol - recuerdo su trayectoria por décadas como lanzador de softball -, nuestras conversaciones sobre política y el país. Además de criarnos en nuestro barrio de Celada en Gurabo y en la capilla Madre Cabrini del mismo barrio, nos enseñó el verdadero catolicismo de la solidaridad, la compasión y la justicia. Desde siempre recuerdo al viejo en todo tipo de campañas y actividades de apoyo a la gente del barrio; con los enfermos, con los que sufrían la injusticia de la pobreza. Trabajó por décadas como empleado público, fiel creyente del principio del mérito en el empleo público, director de personal en diversas agencias del gobierno.

Durante el pasado mes de mayo visité varias escuelas públicas. Me encontré con el abuelo preocupado, el que lleva y busca a los nietos a la escuela. Al estrechar sus manos pienso inmediatamente en mi padre, que con sus nietos y biznietos fue chofer, consejero, parejo de baile y un inmenso alcahuete de todos.

Hoy, almorzaremos, jugaremos dominó, disfrutaremos en familia. Mi madre, Mami, el amor de toda la vida de Papi, estará junto a nosotros y hablaremos por teléfono con mis hermanas al otro lado del charco. Quizás habrá un silencio, un suspiro, una nostalgia en este día de los padres, pero mi familia y yo brindaremos por él, por el gran padre que fue, por todo el amor que nos brindó y porque siempre estará junto a nosotros. 

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domingo, 18 de junio de 2017

El héroe de mi vida

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