Mayra Montero

Tribuna Invitada

Por Mayra Montero
💬 0

El hombre que nunca fue Walt

El gobernador se fue en un viaje de vacaciones “familiar”, inconcebiblemente, con la isla como está, desnuda y al garete. 

Antes de eso, confirmó que el director de la Autoridad de Energía Eléctrica, Walter Higgins, renunciaba por un “incidente” también familiar. Los parientes sirven lo mismo para un roto que para un traje de chaqueta.

Higgins era un señor que proyectaba nerviosismo y despiste. Sin saber una palabra de español, cayó en aquella cueva de sobrinos —ayer también supimos que en la AEE se dieron banquete contratando sobrinos— y lo poco que duró, duró como descolocado, perdido, bastante ajeno a las luchas que se libraban a su alrededor. 

Cuentan, no sé si será cierto, que la primera y única vez que acudió al restaurante que queda frente a la sede central de la AEE, pidió té frío para acompañar el asopao de camarones. Pobre hombre. Se creyó que estaba en Reno, Nevada. Para acentuar esa ilusión, pedía que lo llamaran Walt. A los periodistas que iban a entrevistarlo: “Llámeme Walt, puede llamarme Walt”.

Y nadie lo llamaba Walt. ¿Por qué había que llamarle Walt si se ganaba $450,000 al año?

Contrató entonces a un ayudante, un gentilhombre, un ayuda de cámara llamado Víctor Peña Vargas, con otro sueldazo de $315,000. Entre los dos, el binomio Higgins-Peña Vargas, cargaban con una bolsa de $765,000 al año. Para nada. Todo ha seguido igual, o peor: los postes empapados de la misma decadencia.

Se ha dicho que para sustituir a Higgins, se moverá de sitio a un ingeniero que responde al nombre de Rafael Díaz Granados, y que actualmente es miembro de la Junta de Gobierno de la corporación. Se rumorea que su sueldo alcanzará los $750,000. Yo no lo creo. Es que ni los futbolistas. Bueno, ya sé que Cristiano y Neymar ganan más. Pero, ¿alguien allá dentro se ha percatado de que la AEE está en quiebra, el sistema eléctrico es una pesadilla, y resulta en un bofetón al país decir que se le va a pagar casi un millón de dólares en salario y beneficios a una persona que no va a hacer nada que no hayan hecho sus predecesores? Si sale de la Junta de Gobierno, ¿cuál es la novedad?

La coartada para justificar esos salarios es que se trata de compensaciones similares a las que devengan, en puestos de la misma categoría, ejecutivos en Estados Unidos y otros países ricos. Comparar es una tomadura de pelo. Parte del problema eterno. De la obsesión colonial a medirse, codearse, equipararse siempre con el Norte. 

Después de todo, ¿qué se ganó con camelar a Walter Higgins con medio millón anual (y pidiendo más, el muy goloso), si nunca se adaptó, no comprendió, no nos resolvió nada? 

Se despidió por carta de los empleados, como si hubiera estado allí treinta años y todos fueran a sentirlo en el alma. No se sabe si al final agregó su frase favorita: “Pueden llamarme Walt”.

Señor Higgins, ¡háganos el favor!

Otras columnas de Mayra Montero

jueves, 15 de noviembre de 2018

Así empieza lo malo

La escritora Mayra Montero expresa que Rosselló no ha sabido reaccionar a tiempo para neutralizar a una legislatura que ha hecho todo lo posible por bajarle los pantalones en público

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Un optimismo de aquí a China

En psicología, se han estudiado los efectos colectivos de las catástrofes y las fases por las que atraviesan las poblaciones después de un evento mortal, provocado por el hombre o por el simple azar de la naturaleza.

martes, 30 de octubre de 2018

Comerío es ingrato

Mayra Montero expresa que, ante el despilfarro legislativo, los políticos de distintos partidos se protegen unos a otros

domingo, 2 de septiembre de 2018

Once mil vírgenes

La escritora Mayra Montero indica que al declararse en bancarrota, se supone que la Arquidiócesis emprenda de lleno en una etapa de transparencia absoluta, donde nada se le oculte a nadie

💬Ver 0 comentarios