Manuel G. Avilés Santiago
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El imán de la pornografía

De la legendaria sala de cine para adultos Lorraine, que ubicaba en Santurce, solo quedan vagos recuerdos y anécdotas cuyos interlocutores prefieren mantener en el anonimato. Anónima como aquella revista Playgirl que por años estuvo escondida bajo algún colchón. En aquel entonces, lo porno era tabú y análogo. 

Pero la pornografía salió del apolillado armario. Atrás quedaron los viejos VHS que, maltratados por la humedad tropical, imposibilitaban la visibilidad del clásico filme Deep Throat. Hoy día, lo porno es digital, algorítmico, amateur, inmediato y al alcance de la punta de nuestros dedos. Lo porno también es publicidad, y sus nexos con las industrias del entretenimiento son cada vez más estrechos. 

Por ejemplo, fue un vídeo porno lo que catapultó el imperio de la socialité estadounidense Kim Kardashian. En la primera década de este siglo, la actriz Carmen Luvana -neoyorquina de padres boricuas- alcanzó gran éxito en la industria porno. En Puerto Rico, la reciente aparición de una escena de un filme porno protagonizada por el rapero puertorriqueño Ozuna -despachado por este como un error de juventud- fue una de las noticias más comentadas recientemente en el mundo del entretenimiento. Precisamente, el contenido fue distribuido a través de la red social para adultos Pornhub, una plataforma de almacenamiento y distribución de vídeos que se ha convertido en uno de los portales más visitados a nivel mundial.  

En el 2018, Pornhub tuvo un total de 33.5 billones de visitas. Al momento, alberga sobre 5 millones de vídeos. Con tal alcance, no debe extrañarnos que figuras del mundo del entretenimiento quieran vincularse a la marca Pornhub. El año pasado el portal celebró sus primeras premiaciones para escoger lo mejor de la industria, evento que estuvo dirigido por el rapero estadounidense Kanye West. 

Este año le corresponde al trapero puertorriqueño Bad Bunny ser la atracción musical de la segunda edición de los premios. Benito, aunque no es un actor porno, ha generado interés mediático, no sólo por su música, sino también por la exhibición hedonista de su cuerpo en colorida ropa interior, lo que ha creado furor en las redes sociales. 

A Bad Bunny se unirán un puñado de cantantes y celebridades de la industria porno para reconocer, entre otras cosas, “La Mejor Escena de Sexo Oral”. Curiosamente, los premios no serán seleccionados por un panel de expertos, sino por la “data” generada a través del propio sitio web. Y es que con el pasar de los años, Pornhub ha logrado, a través de sus visitas, entender al dedillo el comportamiento y gustos de sus usuarios. 

Tan es así que el portal define con exactitud el perfil de los puertorriqueños y puertorriqueñas que visitan la página. Según las estadísticas del sitio web, los boricuas dedican un promedio de nueve minutos y cincuenta y siete segundos al día a ver pornografía. De ese grupo 66% son hombres, 34% son mujeres y el día favorito para ver pornografía es el lunes. 

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