Juan Lara

Tribuna Invitada

Por Juan Lara
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El IVA no trae inflación

Ante la posibilidad de que se adopte en Puerto Rico un Impuesto al Valor Añadido (IVA) para reemplazar al actual Impuesto de Ventas y Uso (IVU), algunos han expresado la preocupación de que el IVA pueda crear un problema de inflación. En muchos otros países se ha levantado esa misma objeción al momento de considerar la adopción de un IVA, pero la experiencia demuestra que la preocupación es infundada. El IVA no es un impuesto inflacionario.

En un estudio clásico de 1988, el economista Alan Tait, especialista en impuestos del Fondo Monetario Internacional (FMI), examinó la relación entre la implantación del IVA y la inflación en 35 países. Su conclusión más importante fue que “no parece haber nada inherentemente inflacionario en el uso del IVA. En 33 de los casos estudiados, el IVA no fue un factor que contribuyera a la inflación”.

La evidencia ha demostrado que lo más que suele ocurrir es que la introducción del IVA ocasiona un “escalón” en el nivel de precios, es decir, un aumento de una sola vez en los precios de los productos y servicios cubiertos por el impuesto. Pero ni siquiera esto tiene que ocurrir necesariamente, ya que con un IVA bien diseñado y en una economía con baja inflación es posible que el impuesto tenga muy poco efecto en los precios.

En el mismo estudio del FMI ya mencionado se encontró que en 22 de los 35 países estudiados no se pudo detectar ningún efecto del impuesto en el Índice de Precios al Consumidor.

La experiencia demuestra también que el mejor momento para introducir el IVA es cuando la inflación está baja, o, mejor aún, declinando. Este es justamente el caso del Puerto Rico actual. Según los datos del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos, la inflación en octubre y noviembre estuvo por debajo del 1% (de hecho, alrededor de la mitad del 1%), y es de esperar que la caída en el precio del petróleo modere aún más la tasa de inflación en meses venideros. Es aconsejable aprovechar este entorno de inflación baja y decreciente para iniciar la transición del IVU al IVA.

Por supuesto, el cobro del IVA significa que el pago total de los consumidores en los productos y servicios que compran va a ser mayor que en la actualidad, ya que tendrán que pagar el precio de cada producto, más el impuesto. ¿Significa esto que habrá un aumento en el costo de la vida, aun si los precios no aumentan?

La respuesta obligada tendría que ser sí, en el caso de que la reforma contributiva consistiera solamente de añadirle un IVA a la estructura contributiva existente. Pero no es así. Se supone que en esta reforma el IVA reemplazará al IVU y además permitirá reducir considerablemente las contribuciones sobre ingresos. Si se diseña correctamente, el nuevo sistema contributivo no tiene que tener un efecto adverso en el costo de la vida, e incluso podría reducirlo para algunos grupos de ingresos bajos.

Por otro lado, se supone que la reforma reducirá también las contribuciones corporativas, incluyendo la eliminación de la patente nacional, lo cual debe tener un efecto favorable en los resultados financieros de las empresas. De esta manera no solo se modera el efecto, si hubiera alguno, que pudiera tener el IVA en los costos de los negocios, sino que también se fortalecen las bases para la inversión privada. Un sector empresarial más saludable también se refleja en el ingreso global de la población y, por tanto, en el costo de la vida.

El IVA es uno de los impuestos más universales. No solo es adoptado ya por más de 140 países, sino que es también uno de los vehículos de recaudación fiscal más relevantes en la economía global. El FMI estima que de una quinta a una cuarta parte de todos los recaudos contributivos en el planeta se levantan a través del IVA.

La mayoría de los economistas en Puerto Rico ha recomendado por décadas que se instituya este impuesto en la Isla para mejorar la eficiencia de nuestro sistema contributivo. El momento ha llegado. La crisis fiscal lo hace imperativo. La baja inflación y el descenso en el precio del petróleo lo hacen oportuno.

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