Fernando Cabanillas

Tribuna Invitada

Por Fernando Cabanillas
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¿El Premio Ig Nobel de Medicina para Puerto Rico?

Primero que nada, aclaremos lo que es el premio Ig Nobel. Es el primo hermano del Premio Nobel, pero es una parodia de este. Todos los años se otorga por la revista Annals of Improbable Research (Anales de Investigaciones Improbables) y honra a personas que han contribuido ideas ridículas, irrisorias y estériles. 

El más famoso ganador de este premio fue la Fuerza Aérea de EE. UU. cuando en 2007 se le ocurrió una idea más que genial: “La Bomba Gay”, que no mata pero riega feromonas femeninas afrodisiacas sobre el campo de los soldados enemigos, causando una atracción sexual entre los soldados del mismo sexo.  Al convertirlos en gays, se supone que cause la distracción del enemigo. No es letal, es reversible y no hace falta terapia de conversión para “curarlos”. No me digan que esto no es genial: “make love, not war”. El problema es que no existen tales feromonas.

El premio Ig Nobel lo puede ganar una sola persona o varias, igual al Nobel. Pues yo nomino a nuestra Legislatura, al Departamento de Salud, al de Educación y de la Familia, y en especial a la senadora Migdalia Padilla, el senador Chayanne Martínez y Alex Roque por el proyecto legislativo que obliga a que le hagan anualmente una prueba radiológica para “detención (sic) temprana del cáncer” a todos los menores de 18 años en escuelas públicas y privadas incluyendo centros de cuidado diurno. Por tanto, incluye hasta bebés recién nacidos. Con esta prueba se propone detectar el cáncer pediátrico en una etapa temprana. Lo que la senadora no explica, en ese Proyecto del Senado 944, es que prueba radiológica utilizaría. En una vista pública comenzaron a discutir la conveniencia y el costo detrás del proyecto, pero ¿alguien se detuvo a discutir ese punto? ¿Será un CT de cuerpo entero?  Inmediatamente los portavoces de Salud y Educación saltaron al ruedo y protestaron. Los primeros dijeron que eso costaría mucho dinero y los de Educación que esto podría limitar el acceso a las escuelas. Tanto Padilla como los senadores Chayanne Martínez y Alex Roque, dijeron “estar abiertos a que la medida fuera enmendada para incluir una prueba sencilla de detección de cáncer que no resultara tan costosa.” ¡Agárrense de la silla los oncólogos! La prueba es un CBC, un simple contaje de sangre. 

El único cáncer que se puede detectar con esa prueba es la leucemia, un cáncer de la sangre, que es imposible detectar en etapas tempranas. Por su naturaleza, la leucemia en el momento en que se detecta ya es un proceso avanzado. Lo interesante es que las objeciones de Salud y Educación nada tenían que ver ni con la prueba a utilizarse ni mucho menos con los principios de detección temprana. Todos perdieron el norte y se fueron por la tangente, por tanto, son cómplices y también merecedores del Ig Nobel de Medicina. 

¿Por qué este interés de la senadora Padilla en un tema en el cual no es experta ni tiene experiencia? Ella comentó que la medida surge tras participar del foro “Únete, Edúcate y Marcha contra el Cáncer” que se celebró por iniciativa del senador Eric Correa cuya hija de 16 años padece de cáncer. 

Al parecer la senadora piensa que los millones de médicos del mundo somos tontos o ignorantes, porque no se nos había ocurrido su brillante idea de cernimiento para cáncer en las escuelas, pero es que ella desconoce los principios fundamentales en los cuales se basa el cernimiento y la detección temprana. El primer principio es que el cáncer que queremos detectar debe ser uno relativamente común. ¿Por qué? Sencillo. Detectar un cáncer de baja incidencia sale muy caro. Casi ninguno de los niños examinados va a dar positivo porque el cáncer pediátrico es raro. Solo 1% de todos los casos de cáncer ocurren en niños. Según mis cálculos, si el examen que se va a hacer es un CT del cuerpo entero, el costo estimado por detectar un solo caso, sería poco más de $1 millón. El cernimiento de cáncer solo se hace para detectar tumores de alta incidencia como cáncer de mama y colon. Por tanto, ya el primer principio se incumple. 

En segundo lugar, la prueba a usarse debe ser barata, segura y eficaz. Este segundo principio tampoco se cumple. No existe una prueba para detectar todos los tipos de cáncer que llene esos requisitos. El cáncer no es una sola enfermedad, es un conjunto de muchos diferentes tipos de tumores. En niños, ese conjunto es de aproximadamente 12 tipos de cáncer. ¿Cuál es el que se pretende detectar? Para detectar todos los tumores pediátricos tendríamos que hacer muchos exámenes incluyendo varias radiografías, las cuales si se repiten anualmente podrían inclusive hasta producir cáncer por radiación excesiva, especialmente en bebés y niños.

En tercer lugar, la idea detrás de la detección temprana es identificar el cáncer en una etapa localizada para así aumentar su curabilidad. Este tercer principio tampoco se cumple. La decisión final es hacer un CBC y con esto lo que vamos a detectar es una enfermedad que no es localizada, la leucemia aguda. Y, además, ¿cómo pretenden aumentar la curabilidad de un tipo de cáncer que hoy en día se cura en 95% de los casos pediátricos?

¿Por qué los puertorriqueños nos merecemos el Ig Nobel? Porque estos personajes que nos representan proponen la “detención” en etapa temprana de algo que no existe en esa etapa… idea absurda, ridícula, irrisoria, estéril… y además escrita incorrectamente.

Con tal de defenderse de los opositores a su proyecto, la senadora aseveró que “la salud no tiene precio”. De acuerdo, pero lo que sí tiene precio es la ignorancia.  En 1871 el padre de la teoría de evolución, Charles Darwin señaló: “La ignorancia genera confianza más frecuentemente que el conocimiento". Y lo más grande es que 148 años después no hemos evolucionado. 

Nadie duda de las buenas intenciones de ese proyecto de ley, pero la próxima vez deben asesorarse mejor. ¿Qué tal si se enfocan en la prevención, combatiendo la obesidad infantil que es la causa principal del cáncer en los millenials? ¿Qué tal si se meten con las bebidas azucaradas? Indirectamente estas se comportan como cancerígenos.

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