Keichla Sánchez Santiago

Punto de vista

Por Keichla Sánchez Santiago
💬 0

El rastreo de contactos es nuestra mejor herramienta

Mucho se ha hablado del sistema de rastreo, o seguimiento de contactos para identificar personas infectadas con COVID-19 a nivel local. Sin embargo, este sistema de rastreo epidemiológico parece estar aún en pañales, ya que no ha logrado rastrear a más de la mitad de las personas contagiadas en la isla. 

El seguimiento de contactos, en inglés “contact tracing”, es el proceso de identificar aquellos individuos que pudieron estar en contacto con una persona contagiada y que pudieron haberse expuesto al COVID-19. Este sistema permite una identificación temprana de potenciales positivos o personas contagiadas, reduciendo de forma significativa la exposición a otros. 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el rastreo de contactos ha resultado ser una de las intervenciones que se ha utilizado para controlar de forma eficaz los brotes de la enfermedad del virus del ébola en la República Democrática del Congo, en África. Por ello, la OMS ha exhortado a los gobiernos a nivel mundial a que den paso a desarrollar e implementar medidas proactivas y eficaces que mitiguen la propagación y disminución del novel COVID-19.  

A nivel local el Departamento de Salud ha desarrollado un Plan de Preparación y Respuesta del COVID-19.  Este sistema de rastreo epidemiológico en desarrollo tiene como propósito identificar personas que presentan síntomas asociados al COVID-19. 

Sin embargo, el rastreo solo se ha limitado a un seguimiento telefónico de aquellos pacientes que dieron positivos para eventualmente desarrollar el seguimiento de contactos.  

Desarrollar un sistema de rastreo robusto debe incluir esfuerzos por parte del Departamento de Salud y sus ocho regiones de salud, al igual que los hospitales privados de la isla. La unión de estos sectores permitirá el desarrollo de estrategias de colaboración en las que se comparta información útil, eficaz y basada en evidencia científica que aporte a un sistema de vigilancia que inicie sus funciones de inmediato.  

Es vital que el sistema de rastreo epidemiológico concentre sus esfuerzos y sus recursos, aunque limitados, en detectar personas positivas, tomando acciones rápidas y críticas, de respuesta y monitoreo, con un enfoque dirigido a evitar más contagios mediante la prevención y control de la infección. Se deben desarrollar protocolos que permitan comprender la propagación, severidad y alcance de transmisión que cubre la enfermedad en la comunidad de la persona infectada. De esta manera se pueden realizar aislamientos y rastreo de posibles casos positivos en etapas tempranas.  

De no iniciarse el rastreo epidemiológico de forma inmediata y efectiva en la isla, podríamos estar experimentando un problema mayor de contagio, y por lo tanto de víctimas mortales. Las proyecciones realizadas almomento presentan datos que dejaron de tomar en cuenta características como la edad, sexo y región a la que pertenecen las personas que han arrojado positivo. Además, se carece de pruebas suficientes que permitan identificar grupos de contagio, lo que trae como consecuencia no poder identificar estas personas en riesgo, y por lo tanto la continua transmisión de la enfermedad en nuestra isla.

Otras columnas de Keichla Sánchez Santiago

💬Ver 0 comentarios