Orlando Parga

Tribuna Invitada

Por Orlando Parga
💬 0

El reptil de la corrupción

Con el mayor respeto a la presunción de inocencia, se reseña estos días en las páginas de este diario un juicio en el tribunal que, con lo ya expuesto, para pelos sin esperar desenlace. Que haya jóvenes agraciados por el pueblo elector, en acceso al poder público, rodeados de la simbología histórica motivada por el legado de nuestros patriotas antepasados, privilegiados con labores entre las paredes de mármol del edificio que ejemplariza nuestra democracia, embarrados por el fango de la corrupción apenas descendida la mano derecha con la que juramentaron lealtad a nuestras leyes.

Que no haya sido suficiente advertencia disuasiva la desgracia de los que por actos similares, perdiéndolo todo, terminaron de patitas en la cárcel. Que ni siquiera hayan sido innovadores en la corruptela y se repitan los mismos esquemas que en el pasado fueron la perdición de tantos de sus antecesores y que, como lo hicieron los de ayer, anden los de hoy aferrados al tecnicismo y convencidos que la tramoya legalista les permitirá salirse con la suya.

Con el mayor respeto a los que lo dicen y repiten al cansancio, esto que nos ocurre no es responsabilidad de las herramientas que usamos ni de los obreros que contratamos. Echarle la culpa a los partidos y a los líderes políticos es la vía fácil para despachar un problema grave con orígenes en nuestra propia entraña. A esos legisladores y alcaldes que llegan con designio maltrecho al poder, les reímos las gracias cuando nos enamoraron en campaña con sus coqueterías, sonrisas y rostros juveniles; o cuando por hábito y costumbre nos dejamos arrastrar por la corriente de la propaganda y publicidad pagada.

Con el mayor respeto a las instituciones de la familia, la educación y la iglesia, algo definitivamente mal anda en nuestro entendimiento colectivo que cuatrienio tras cuatrienio permite la repetición del mismo patrón del voto electivo. Los partidos políticos no fabrican malandrines ni los malandrines son extraterrestres que nos envía la dimensión desconocida. ¡Enfrentemos la realidad de que se criaron en nuestras escuelas y comunidades!

Nos reímos de la ocurrencia profana y la vulgaridad se viste de cultura; no se puede mentar a Dios en la Escuela. ¡Se ofende a los ateos! La enseñanza de valores que antes se dio en el seno del hogar con el ejemplo de los padres, se convierte en perorata de asesoría contratada en la escuela donde rige una ley que obliga al padre solicitar permiso para visitarla. ¿Dónde está el maestro mentor que esculpía esos valores en la conciencia de su estudiante?

Con el mayor respeto a los que señalan con dedo acusador hacia lugar equivocado, crear corporaciones sin fines de lucro para con falsía y truco alimentarlas de donativos legislativos; nombrar empleados con fondos públicos y consignarles a menester de interés privado, no son cursos que se ofrezcan en los salones del Capitolio. La maldad viene empaquetada con el colorido de nuestros ideales y el aprovechamiento del poder se aprende desde abajo. Hay que enfrentar nuestra amarga realidad, sacudir los cimientos de nuestra sociedad y cortarle la cabeza al reptil de la corrupción.

Otras columnas de Orlando Parga

miércoles, 24 de abril de 2019

La reconstrucción de Puerto Rico

El exsenador Orlando Parga expresa que en el mensaje de Ricardo Rosselló ante la legislatura, el tema de la igualdad trascendió el estatus político

lunes, 8 de abril de 2019

Peligrosa desunión

Orlando Parga expresa que las próximas elecciones será definitorias para retornar a la sensatez en Estados Unidos

jueves, 4 de abril de 2019

“¡Murió papá!”

El exsenador Orlando Parga expresa que, pensada o no como estrategia mediática, la reacción del gobernador en la entrevista de CNN sale del alma

💬Ver 0 comentarios