Francisco Rodríguez Castro

Tribuna invitada

Por Francisco Rodríguez Castro
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El triángulo de la quiebra boricua

Esta semana se celebra lo que sería el cumpleaños 100 del Presidente John F. Kennedy y hemos estado viendo como diversos canales han estado presentando y celebrando su vida y su obra. Sin embargo, es inevitable no comparar otras épocas y otros líderes que sirvieron con mucha distinción tanto en Estados Unidos como en Puerto Rico.  Kennedy dijo: "deben llevar el mensaje…la antorcha ha pasado hacia una nueva generación de estadounidenses”. La presidencia de Kennedy fue una época emocionante. Él hablaba de todo lo que tenía que pasar, todo era importante y nos brindaba una visión para una nueva nación americana.  Al revisar la información disponible, llegamos a la conclusión de que el Presidente Kennedy le propuso a una generación de estadounidenses una citación inspiradora para servir, para trabajar duro y lograr metas increíbles. Fue una época en la que las palabras de un Presidente cambiaron vidas y la historia.  Puerto Rico tuvo una buena dosis que líderes nos ofrecieron una nueva visión y lograron el Puerto Rico que conocemos.  Ahora bien, Puerto Rico se encuentra ante retos muy difíciles, un país envejeciendo, una ola migratoria creciente, altos niveles de desempleo, altos niveles de criminalidad y poco o ningún acceso a los mercados de capital. Estos son los retos que nuestros líderes enfrentan diariamente y me parece importante que se cree un renovado sentido de unión de propósito, de acción ciudadana para aportar a las decisiones que se deben de tomar en el país.  

En este momento un tema de alta relevancia es el crédito de Puerto Rico. En las pasados dos semanas, un creciente grupo de emisores de deuda del Gobierno de Puerto Rico han iniciado procesos de Título III, los cuales la Junta de Supervisión Fiscal sometió para detener el creciente número de reclamaciones radicadas por grupos de bonistas en el Tribunal Federal. La quiebra de Puerto Rico es un complicado triángulo de peticiones de diversos grupos de bonistas y acreedores, todos intentando procurar la mejor posición para su acreencia.

Para atender de una manera eficaz y protegiendo los intereses combinados de tantas audiencias, la jueza Taylor deberá reconciliar y entender los diversos emisores, las leyes de Puerto Rico junto con las fuentes de ingresos y usos de cada uno. En este momento una de las disputas que Taylor está atendiendo es el reclamo de la Autoridad de Agencia Fiscal y Asesoría Financiera sobre $400 millones, en custodia del Banco de New York-Mellon y producto de los recaudos del IVU, no son propiedad de los bonistas acreedores de COFINA. Mientras los grupos de bonistas de COFINA reclaman que estos fondos si pertenecen a ellos.

Mañana, jueves, 1 de junio, se vence un pago de COFNA de $16 millones y Taylor ordenó que este y cualquier pago subsiguiente de COFINA no puede hacerse hasta que la disputa sobre quién es el dueño de ese dinero se resuelva. Este es un argumento crítico para todos los grupos de bonistas. Aquí el argumento más amplio que entrelaza a los grupos de bonistas es cuál debe salir más beneficiado al momento de pagar el servicio de la deuda, sean Bonos de Obligaciones Generales (GOs)o los Bonos de COFINA.

Debo recordar a todos los inversionistas locales de que dependiendo de cómo se utilizarán los $800 millones que destinó el plan fiscal para el servicio de la deuda, muchas cosas dependen de ello. Como punto final, me parece importante que recordemos que las cosas más esenciales son invisibles. Usualmente pienso en el aire que respiramos y en la fe.

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miércoles, 31 de mayo de 2017

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