Irene Garzón Fernández

DE PRIMERA MANO

Por Irene Garzón Fernández
💬 0

En el ostracismo los pueblos montañosos

El lema utilizado por el grupo satírico Los Rayos Gamma, “ofendiendo a todos por igual”, podría aplicarse ahora a la situación post María que enfrentan los alcaldes populares y penepés en sus respectivos municipios.

Las denuncias hechas tanto por los alcaldes azules como por los rojos sobre la falta de atención que el gobierno central les está dando a sus pueblos coinciden más allá de líneas partidistas.

Los alcaldes, principalmente de los municipios de la montaña, relatan situaciones que colocan a sus poblaciones en el ostracismo gubernamental, ya que parecen haber sido dejados de la mano de Dios, aunque es el hombre -específicamente el gobierno- el que los tiene en el olvido.

Las alegaciones de la Autoridad de Energía Eléctrica de que esos municipios han sido energizados casi en su totalidad son refutadas por los alcaldes, cuyas poblaciones se encuentran sin servicio de energía eléctrica desde hace siete meses, cuando el huracán María azotó Puerto Rico.

No solo carecen de servicio de electricidad y confrontan serios problemas de agua, salud y vivienda, sino que las vías de acceso se mantienen en el mismo estado en que las dejó el huracán: carreteras inservibles, derrumbes, puentes dañados, entre otras calamidades.

Para echar sal sobre la herida, a los problemas mencionados se añade el cierre indiscrimiinado de escuelas públicas, sin que se ofrezcan alternativas reales a los padres que no cuentan con medios de transporte para llevar a sus hijos a las escuelas a las que se les asigna, muchas veces distantes a sus lugares de residencia.

Hay pueblos, como Maunabo, donde la AEE alega casi un 100% de energización, pero la realidad es que el suministro eléctrico lo proporcionan unos grandes generadores de la Administración Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA). En resumen, reciben cero energía de parte de la corporación pública.

Las denuncias de los alcaldes, aunque descritas como alarmantes por el secretario de Asuntos Públicos de la Fortaleza, Ramón Rosario Cortés, aparentemente seguirán cayendo en saco roto pues el funcionario prácticamente justificó el abandono atribuyéndolo a las limitaciones presupuestarias marcadas por la Junta de Supervisión Fiscal.

Si eso es así, entonces tampoco puede haber presupuesto para pagar los megasalarios que se les han asignado a un puñado de funcionarios de alto nivel. Como dice el refrán, o se peinan o se hacen papelillos.

Y, si no hay dinero para atender las necesidades básicas de la población en los municipios más afectados por las secuelas de María, mayormente en la montaña, llora ante los ojos de Dios que la AEE contemple duplicar la partida para consultores externos en su próximo presupuesto, a iniciarse el 1 de julio. Ello elevaría de $50 millones a $115 millones la partida de contratación de asesores externos en una corporación quebrada a la que el gobierno le quiere poner un “se vende”.

Aunque las poblaciones de la montaña son las más afectadas, tampoco hay que olvidar a los abonados del área metropolitana de San Juan y a los de otros grandes y medianos centros urbanos, que son víctima de apagones continuos provocados por situaciones tan absurdas como la caída de un árbol sobre una línea o la remoción de terrenos por una excavadora.

Otras columnas de Irene Garzón Fernández

miércoles, 10 de julio de 2019

Un largo día para el gobernador

Irene Garzón Fernández expresa que cuando menos Ricardo Rosselló debió tomarse más en serio la denuncia del presidente Donald Trump sobre la corrupción en Puerto Rico

jueves, 4 de julio de 2019

Cómo enderezar un país al garete

La periodista expone su receta para enfrentar lo que describe como la peor crisis institucional de las últimas décadas

💬Ver 0 comentarios