Julia M. Nazario Fuentes

Punto de vista

Por Julia M. Nazario Fuentes
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En Loíza saldamos nuestra deuda con los Restauradores

Este año 2019, nuestro pueblo de Loíza celebra los 300 años de su fundación, tal como decretó la Corona Española, aunque por centurias, nuestras costas han sido hogar de los primeros pobladores de la Isla, arcaicos y taínos. 

Como parte de los eventos relacionados a la conmemoración, acuñamos el concepto “aldea-pueblo-ciudad”, como resumen de lo que es nuestra historia. No siempre Loíza fue un municipio con todas sus capacidades y obligaciones, pues en un momento de la historia, la municipalidad estuvo establecida en uno de sus barrios, llamado Canóvanas, desde el 1911 hasta el 1970. Fue en esa fecha cuando el gobernador Don Luis A. Ferré firmó una orden ejecutiva restaurando el municipio al centro urbano como hoy lo conocemos, creando aparte el municipio de Canóvanas. 

Dicho logro de los loiceños no fue algo fácil de realizar y el mismo se debió en gran parte a la labor del Movimiento Cívico Pro Restauración del Municipio de Loíza. Este grupo, conocido como “los Restauradores”, realizó una labor extraordinaria de información y cabildeo. Sus años de trabajo voluntario no habían sido reconocidos de una manera amplia e inclusiva, hasta ahora. Mediante este medio, les anuncio que esa deuda pendiente la vamos a honrar, nombrando al puente sobre el Río Grande de Loíza con el título de “Puente de los Restauradores”. La ceremonia oficial la vamos a realizar este viernes, 22 de noviembre de 2019 las 2:00 de la tarde. A este evento están invitados todos los loiceños y amigos de Loíza que aprecian nuestra cultura, valores e historia. 

En ambos lados del puente hemos instalado las tres banderas que nos distinguen, la loiceña, la puertorriqueña y la americana, como un reconocimiento a los elementos que nos unen. También hemos puesto en condiciones el Puente Boca de Cangrejos, que compartimos con Carolina, pues Loíza es todo un conjunto, de puente a puente hasta el Río Herrera, en la vecindad con el vecino pueblo de Río Grande. Como parte de las celebraciones, presenciaremos la cancelación de un sello postal para dejar huella del evento. Es una emisión con un tiraje limitado, que muestra nuestra bandera y el cual no se imprime nuevamente al término del mismo, creando un artículo de interés para coleccionistas.

En estos tiempos cuando se habla de obstáculos y dificultades, es pertinente aprender de nuestros mayores. Gente con menos recursos, pero que con gran pasión, lograron que Loíza tuviera su municipalidad como le corresponde en la historia. Para aquel grupo de loiceños fue difícil convencer a la administración estatal de restaurar la municipalidad, efeméride que se conmemora cada 14 de septiembre. Fueron muchos los que ayudaron en este movimiento, unos públicamente y otros anónimamente. Con el reconocimiento que haremos este 22 de noviembre, pagaremos con honor esa deuda pendiente con la historia loiceña.


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