Antonio Pérez Aponte

Tribuna Invitada

Por Antonio Pérez Aponte
💬 0

En lo que el hacha de la Junta va y viene

El gobernador Ricardo Rosselló no parece inclinado a imponerle un impuesto especial a las foráneas y megatiendas invulnerables. Entonces no le queda más remedio que implantar la antipática recomendación de la Junta de Supervisión Fiscal que acortaría la jornada laboral de los empleados públicos. Si no ataja el déficit, las opciones en los próximos meses serán acogerse a la quiebra, la congelación de cuentas, el despido de empleados públicos, la ejecución precipitada de activos públicos o el impago a los jubilados.

La Junta ofrece una salida política para atajar la insolvencia en el corto plazo, lo que dejaría al gobernador alguna posibilidad de revalidar en 2020. No tiene otra opción, a menos que asuma la soberanía para salir de la asfixiante dependencia con Estados Unidos y recurra a otras alternativas de financiamiento e inversión para propiciar el crecimiento. Pero el gobernador no va en esa línea y sería demasiado bueno para ser verdad.

Sin liquidez para operar no habrá nada con qué negociar para reestructurar la deuda. Los acreedores tienen la expectativa de recuperar parte de lo prestado. De lo contrario se dilucidará en los tribunales. Y ahí es cuando el tiro podría salir por la culata.

Es evidente que ni el gobierno ni la Junta quieren llegar al Tribunal. El estado colonial no prevalecería ante la Junta imperial y quiere evitar la confrontación con los acreedores ante un juez federal. El procedimiento de quiebras inhabilitaría al gobierno, pospondría la ya remota posibilidad de recuperación económica del territorio y estaríamos sin financiamiento por tiempo indeterminado. Sería un proceso largo y costoso, pues comprende elementos de auditoría de la deuda. Demasiados intereses en juego y muchos callos que pisar.

El gobierno no hará otra cosa que someterse a los designios de la Junta por consideraciones prácticas y electorales. Ante la inminente situación de liquidez, imponer tributo a las empresas invulnerables o reducir la jornada laboral le ganará tiempo para implantar el Plan (PPPR) y continuar administrando la colonia con libertad condicionada. Al menos en lo que el hacha de la Junta va y viene.

Otras columnas de Antonio Pérez Aponte

martes, 9 de octubre de 2018

El dilema de nuestro status

El planificador Antonio Pérez Aponte argumenta sobre el dilema del estatus politico de Puerto Rico

💬Ver 0 comentarios