Aida Vergne

Tribuna Invitada

Por Aida Vergne
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En un bolsillo después de María

¡Así han quedado muchos con esto de María, encerrados dentro de un bolsillo! ¿Y cómo es posible? Pues, lamentablemente, en materia de energía eléctrica no puedo “arrojarle luz” sobre el asunto. Ahora bien, lo que sí puedo -desde un punto de vista lingüístico- es explicarle qué está ocurriendo aquí con tan simpática (o debo decir antipática) palabrita. Primero, aclaremos que bolsillo no es un bolso pequeño como tampoco sombrilla es el diminutivo de sombra, ni mantequilla el diminutivo de manteca. Todos de acuerdo hasta aquí.

Entonces, si estas palabras no son diminutivos de esas otras, ¿qué son? Mi querido lector, está usted ante un proceso de cambio conocido como lexicalización. Hay distintos tipos de lexicalización, pero el que nos ocupa hoy responde al proceso por el cual una palabra derivada adquiere independencia semántica de la palabra original.

Los diminutivos lexicalizados pierden el sentido inicial diminutivo que le daba el sufijo, y adquieren un significado “especializado”, como el caso del terrible bols-illo, que se ha convertido en palabra única e indivisible, y que todos, antes de María, interpretamos como “bolsa pequeña con una abertura fija que se cose a una prenda de vestir o se añade a otros objetos”.

¿De acuerdo? Bien. Entre bolso y bolsillo hay una diferencia conceptual y semántica definitiva. Bolsillo se ha lexicalizado, se ha liberado, y ahora reina como palabra con significado propio; dejó de ser palabra compuesta (bolso + sufijo diminutivo-illo).

Este fenómeno ha pasado con muchas palabras como coronilla, nada que ver con corona, pañuelo, que no es pañito, y maquinilla, redecilla, pepinillo, tortilla, tempranillo, lomillo, etc. Las palabras anteriores son unidades léxicas independientes.

Por eso, si las busca en el diccionario, ¡las encuentra! Ojo: los diccionarios no recogen diminutivos; sí palabras lexicalizadas como bolsillo, que ahora en Puerto Rico ha adquirido una nueva y muy triste connotación: qué su vecino de al frente tiene luz, y usted no, porque su cuadra se encuentra en los tan mentados bolsillos de la AEE.

Tristemente un bolsillo es un sector sin servicio de luz. Puede ser desde un cliente hasta varios, y pueden llegar hasta decenas, e incluso hileras de condominios completos. Con toda seguridad el que está en un BOLSILLO, también está HASTA LA CORONILLA. ¿Está usted en un bolsillo?

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