Fernando Cabanillas

Consejos de cabecera

Por Fernando Cabanillas
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Época de “jangover”... y cómo manejarlo

Se acercan las navidades y un buen amigo me pidió que escribiera acerca de la veisalgia, un término médico que define el llamado “jangover”, o resaca en buen castellano. La resaca ocurre después de ingerir alrededor de 6 o más tragos entre 4 a 6 horas, pero curiosamente no comienza hasta que la concentración de alcohol en sangre baja a cero. Esto ocurre alrededor de 12 horas después del último trago, y consiste en dolor de cabeza, malestar severo, náusea, somnolencia, problemas de concentración, sequedad de boca y sensibilidad a la luz. 

Muchos piensan que la deshidratación es la causa del “jangover”. Sin embargo, investigaciones recientes sugieren que la deshidratación es uno de los efectos secundarios de la resaca, pero no la causa. Los cambios biológicos durante el “jangover” incluyen supresión de ADH, la hormona antidiurética. Eso provoca orinar excesivamente, causando deshidratación. 

Un mito popular es que el mezclar bebidas de diferentes tipos agrava el eventual “jangover”. Otro mito común es que si primero tomas una bebida alcohólica fuerte como el whisky, seguido por cerveza, la resaca es menor. No pasa de ser otra fantasía. Por otro lado, datos científicos indican que licores como el brandy, el vino, el tequila, el whisky, el bourbon y otros brebajes de color oscuro, que contienen más “congéneres”, tienden a producir resacas severas, mientras que los licores claros (como el ron blanco, vodka y ginebra), tienden a disminuirlas. Estos llamados “congéneres” son sustancias que se generan o se agregan durante la producción del licor. Contribuyen al color, olor y sabor único de esa bebida. Por ejemplo, el whisky conocido como bourbon contiene 37 veces más “congéneres” que el vodka. Aunque el detonante principal de los síntomas de la resaca es el alcohol, se cree que los “congéneres” empeoran las cosas. La Dra. Damaris Rohsenow, de la Universidad Brown, verificó esta teoría en un estudio controlado en el que la mitad de 95 sujetos bebieron vodka y la otra mitad, bourbon hasta que se intoxicaron. Efectivamente, el bourbon causó una resaca 36% peor que el vodka. Se dice que mientras más oscuro el licor, peor el “jangover”. La mitología rusa alega que si “bebes correctamente” (tomas vodka), no sufrirás resaca.

Moviéndonos al interesante tema de la génesis de la resaca, el Dr. Dai-Jin Kim en Corea encontró que durante el jangover, aumenta el nivel en sangre de unas moléculas que llamamos citocinas proinflamatorias e interferón gamma. Por ende, el “jangover” parece consistir en un estado inflamatorio provocado por dichas citocinas. Pero aún más fascinante es que después de un atracón de alcohol, aumentan en sangre unas toxinas que provienen de las bacterias intestinales. Estas moléculas, conocidas como endotoxinas, provocan un alza en los niveles de citocinas inflamatorias, y esto nos lleva a plantear la siguiente hipótesis: la resaca es un estado inflamatorio provocado por una alteración de las bacterias intestinales.

Aquí entramos en un tópico muy en boga: la flora intestinal, a la cual últimamente le achacamos todos los males. Solo falta imputarle a esa flora el súbito cambio de parecer y de conducta de algunos de nuestros líderes. Pero volviendo al tema, el alcohol en exceso afecta negativamente la diversidad del microbiota intestinal (la cantidad de bacterias diferentes en el intestino), mientras un poco de vino tinto aumenta los niveles de bacterias saludables. Cuando terminamos la fiesta con demasiado alcohol en el cuerpo, eso provoca el “síndrome de intestino permeable”, causando que las endotoxinas se filtren a través de la pared intestinal hacia la sangre, así provocando una inflamación generalizada. 

Todos estos datos condujeron al Dr. Ali Keshavarzian, de la Universidad Rush, EE. UU. concluir que los cambios en la composición del microbiota intestinal desempeñan un papel importante en la patología de la resaca. En un estudio de 25 bebedores, aquellos con los peores síntomas de resaca tuvieron los niveles más altos de toxinas bacterianas en sangre. Los microbios desencadenaron una respuesta inflamatoria, contribuyendo al malestar general tan típico del día después. 

¿Y cómo se trata el “jangover”? ¿Qué tal un Bloody Mary a la mañana siguiente? Este concepto se basa en la idea de que un clavo saca otro clavo. Puede ayudar por un rato pero no lo cura, no obstante es mi coctel favorito (no para la resaca; he aprendido a evitarla).  Los antiinflamatorios, como el ibuprofeno, pueden ayudar, pero mucho cuidado, porque si ya tiene el estómago irritado por el alcohol, este medicamento lo puede agravar. Si tiene acidez o dolor de estómago, no lo debe usar y si lo usa, hágalo con mucha precaución, tomando un antiácido. Debe evitar el acetaminofén (Tylenol) porque este medicamento puede afectar el hígado, que ya de por sí puede estar inflamado por el alcohol.

Hay pocos estudios controlados, ninguno con resultados convincentes, que comprueben la eficacia absoluta de remedio alguno, por tanto la prevención es clave. Sabemos que la absorción del alcohol ocurre mayormente en el intestino delgado y muy poco en el estómago. Si disminuimos la peristalsis del estómago (su movimiento continuo hacia adelante), el alcohol se absorberá lentamente. Hay una sustancia que disminuye significativamente la peristalsis estomacal: el aceite de oliva. Le puede pedir a sumesero que le sirva aceite de oliva antes de comenzar a consumir alcohol. Nunca debemos beber con el estómago vacío. Esto le ahorrará muchos dolores de cabeza. Tampoco es bueno beber con el estómago demasiado lleno. Puede que se le desborde el inodoro al siguiente día.

¿Qué otras alternativas existen para evitar la resaca? Lo más sencillo, pero más doloroso, es no ingerir alcohol. Recuerden que cuando el nivel de alcohol en sangre baja a cero es cuando ocurre el “jangover”, por tanto la otra opción sería mantenerse ebrio todo el tiempo, pero esto puede tener consecuencias serias en las próximas elecciones. Por algo Muñoz Marín prohibió la venta de alcohol durante los comicios.


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