Maricelly Santiago Ortiz

Tribuna Invitada

Por Maricelly Santiago Ortiz
💬 0

Es posible disfrutar la Navidad a pesar del cáncer

Ya sentimos a flor de piel la Navidad. Por eso compartimos este tema con nuestros pacientes, sobrevivientes de cáncer y cuidadores. 

Es una temporada que en ocasiones suele ser de muchas emociones encontradas, ya que recordamos todo lo vivido en un año, las cosas buenas y no tan buenas. Las que llamamos las “no tan buenas” son las que los pacientes de cáncer llaman “pruebas de vida”. 

Sin embargo, hoy exhorto a todos los pacientes, sobrevivientes y cuidadores que mediten y consideren estos consejos que se discutirán hoy para que los puedan incorporar a su estilo de vida y comenzar 2019 con más fuerza. Principalmente algunos consejitos para esta Navidad sobre la calidad de vida en donde en las esferas que definen al paciente: espiritual, social, física. Y cómo se siente ese paciente ante el evento que le ha tocado enfrentar. 

Lo que más puede empeorar a un paciente de cáncer es no sentirse querido. Ellos desean sentirse especiales y no como una carga en la familia. 

Además, debemos tomar en cuenta un factor que se observa en la mayoría de las familias: no minimizar la enfermedad. Hay que actuar y entender lo que ocurre en el entorno familiar. En ocasiones la familia o el paciente bloquea su diagnóstico por miedo/inseguridad. Sin embargo, debemos de llevar a cabo la siguiente práctica: las Navidades y las fiestas se ajustarán al paciente y no el paciente a las Navidades. De hacer esto posible, el paciente no se sentirá incómodo ni como una carga para el resto de los miembros de la familia. 

De igual forma, la enfermedad no debe ser el centro de la Navidad. No se sugiere que el paciente se aferre a su enfermedad. Por el contrario, se sugiere que el paciente entienda las limitaciones y como se trabajen con ellas con el apoyo de la familia y los amigos. La enfermedad no es lo más importante, son los momentos en los que tu familia entiende y puede diseñar un plan de contingencia y logística para movilizar a los más allegados al paciente. 

También se recomienda que el paciente no se culpe de su diagnóstico. En ocasiones los pacientes comparan su vida de antes y después del cáncer. Eso no está mal porque de esta manera entienden su nueva realidad y los ajustes que han debido hacer por su enfermedad. Sin embargo, es importante que no se enfoquen en las limitaciones que esta enfermedad ha traído. Es importante entender que esto es pasajero y que deben de ser indulgentes con ellos mismos. 

Otra recomendación es la comunicación efectiva y la confianza con su médico especialista que ayudarán a flexibilizar los días de tratamiento, ya que los efectos secundarios pueden afectar el compartir en familia. De esta manera se podrán hacer esos pequeños ajustes, dependiendo del tipo de cáncer, tratamiento y progreso del paciente. No estamos deteniendo el tratamiento, sino ajustando a base de las festividades.

Sin embargo, el aspecto espiritual debe nutrirse en esta época a través del autocuidado consciente. En esta práctica damos las gracias por las mañanas, por las bendiciones de lo que tenemos presente en nuestras vidas y por las que no tenemos. Podemos incorporar varias tareas y actividades que los hagan distraigan, tales como escribir un diario, realizar visitas cortas o interactuar con otras personas. Así sea una práctica sencilla, es importante dar el primer paso.  Al sentirnos llenos, podemos compartir con otras personas que nos necesiten  De lo que se trata es que primero te llenes de cariño, comprensión y, cuando lo sientas de forma natural, compartas lo que llevas dentro. Cuando nos cuidamos a nosotros mismos y cuidamos nuestro bienestar, estamos también cuidando el bienestar de los demás. En ocasiones, el paciente se vuelve mentor y guía de otros que están siendo recién diagnosticados y se incorporan a grupos de apoyo. 

Atrévete a recuperar tu esencia y a sacar tiempo para evaluar quiénes somos y hasta dónde hemos trascendido en nuestro plano espiritual. De esta manera podemos transformar el sentimiento de soledad a acciones “más proactivas”. Elige hacerlo desde la creatividad, proponte algo que te ilusione hacer, metas que no se hayan cumplido, analiza cómo y quiénes te pudieran ayudar a realizarlas. De esta manera lo que te de tristeza se transforma en crecimiento y conciencia. 

Por último, pero no menos importante, recuerda que eres tú quien te conoce más profundamente. Considera empezar a ser el protagonista y el artista de tu vida y llenar el lienzo de los colores que ansía tu alma, desde ti, respetándote y escuchándote con cariño y sin juzgarte. Nadie mejor que tú conoce tu historia y tu sentir respecto a las situaciones que te han tocado vivir. Tener un diagnóstico de cáncer significa que hay que trabajarlo, educarse en su condición pero enfrentarlo con firmeza y sin miedo. 


Otras columnas de Maricelly Santiago Ortiz

💬Ver 0 comentarios