José Javier Oquendo Cruz

Punto de Vista

Por José Javier Oquendo Cruz
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Exigimos ser parte de la respuesta

Y de momento llegó la noticia de que nuestra realidad cambiaría. Y se nos urgió cuidarnos del contacto entre unos y otros. De momento era difícil acercarnos a nuestros seres amados, de momento nuestras vidas cambiaron. De momento, se nos requirió trabajar separados y tomar precauciones ante un enemigo invisible.

A ese enemigo le llamamos miedo: miedo al contagio; a la desinformación carente de datos; miedo y desconfianza hacia el gobierno; miedo a darnos al otro buscando una supuesta seguridad personal.

Sin embargo, el tercer sector no sucumbió ante ese miedo. Tal como hemos hecho en cada una de las emergencias recientes, nuestras organizaciones han sido medulares en la respuesta inmediata, atendiendo con premura y precisión las necesidades básicas de las comunidades y apoyando su recuperación.

La cercanía de nuestras organizaciones de base comunitaria facilita que conozcamos cada rincón de los vecindarios, lo que incide en la efectividad del contacto, la identificación de necesidades, redes?y activos que sostienen estas poblaciones, muchas marginadas y vulnerables.?

Nuestro?sector continúa experimentando mayor demanda de servicios después de María,?de los terremotos y ahora en el contexto de COVID-19, situaciones en las que hemos evidenciado nuestra?capacidad de adaptarnos para seguir atendiendo a nuestras redes de participantes y garantizar su bienestar, seguridad y desarrollo.

En P.E.C.E.S. conmemoramos nuestro trigésimo quinto aniversario en pie y fortalecidos, listos para atender la recuperación a corto, mediano y largo plazo de la región sureste. Ante la pandemia y la cuarentena hemos procurado continuar el servicio a nuestras comunidades, fortaleciendo las redes virtuales y manteniéndonos junto a las poblaciones que servimos. No hemos permitido que la distancia y los miedos nos dominen. Nos hemos reinventado para que nuestra gente se sienta acompañada; que nos sientan más cerca que nunca de ellos y sus necesidades. Más recientemente, hemos estado activos gestionando que nuestras familias reciban alimentos, apoyando los esfuerzos del Task Force social con múltiples iniciativas; en especial, reclamando la apertura de los comedores escolares.

A quienes pudiesen percibirnos como un sector de caridad cuyos servicios voluntarios emanan solo de la generosidad, les aclaramos que somos una industria altamente profesionalizada con personal muy competente, creativo y sobre todo sensible al dolor y a las necesidades ajenas, totalmente comprometidos con el desarrollo pleno del ser humano. Un sector cuyo aporte a la economía también debe ser valorado y priorizado, pues prestamos los servicios más importantes y esenciales en respuesta a cada situación de emergencia del país.

Al igual que a otros sectores, la pandemia del COVID-19 nos ha impactado, pero no hemos claudicado en nuestro compromiso. Para apoyarnos, procuramos identificar fuentes de fondos alternos, pero es vital que logremos coordinar junto al gobierno una respuesta integrada y colaborativa que no solo atienda las áreas de necesidad que emergen, sino que también proteja empleos y provea mecanismos para llegar a las poblaciones de manera ágil y directa. Somos y exigimos ser parte de la respuesta.??

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