Christian Sobrino Vega

Tribuna Invitada

Por Christian Sobrino Vega
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Financiamiento clásico para un nuevo Puerto Rico

Mucho se ha discutido en diferentes medios y eventos sobre cuán importante es la inversión de capital para el adecuado y ordenado desarrollo económico de Puerto Rico. Sin embargo, en ocasiones queda descubierto el tema de la correlación que esta tiene con la capacidad de obtener y, más recientemente, brindar el financiamiento necesario para promover el desarrollo.

Contar con alternativas de financiamiento permite florecer al sector privado y que se le reconozca como motor de una economía. Esto requiere el respaldo de una política pública que facilite el progreso, incluido el avance de las industrias que, contra viento y marea, han sobrevivido a los estilos del pasado.

El gobierno de Puerto Rico cuenta con la Autoridad de Puerto Rico para el Financiamiento de Facilidades Industriales, Turísticas, Educativas, Médicas y de Control Ambiental (Afica), una corporación pública que sirve de vehículo para que entidades privadas (debidamente calificadas) obtengan financiamiento a términos competitivos sin gravar el crédito público. Creada en 1977, Afica cobra hoy mayor relevancia por la naturaleza de los proyectos que está autorizada a financiar que, además de los de su nombre, incluyen iniciativas agrícolas y comerciales (como centros comerciales).

Destaco que el repago de la deuda no recae en el gobierno de Puerto Rico ni en ninguna de sus instrumentalidades. Es decir, los bonos que emite Afica para respaldar a quienes interesan invertir en el desarrollo de la isla no están garantizados por el Estado y, tanto el repago como el colateral de los mismos, son responsabilidad de la entidad corporativa a la cual se le presta el producto de dicha emisión. Ello ofrece el incentivo particular de que el ingreso de intereses que reciben tenedores o proveedores está exento del pago de contribuciones de los Estados Unidos, incluyendo Puerto Rico.

El proceso para solicitar el referido financiamiento comienza con una reunión en que todas las partes que han de involucrarse en el proceso dialogan sobre la naturaleza del proyecto, el interés primordial de su dueño y los procedimientos a seguir. Una vez se determina que el proyecto es elegible para financiamiento con Afica, se requiere una exposición más formal del proyecto, su impacto en el empleo y la infraestructura de servicios tradicionalmente públicos (agua, alcantarillados y energía), datos de capacidad y responsabilidad financiera, así como el historial de uso, manejo y abandono de otras instalaciones bajo responsabilidad de la parte interesada. En general es un proceso dinámico, interesante y dirigido a resultados.

La Ley Núm. 121 del 27 de junio de 1977, según enmendada, autoriza a Afica a emitir instrumentos de deuda para financiar parcial o totalmente el desarrollo y la construcción de nuevos proyectos elegibles o refinanciar deudas permanentes de proyectos elegibles. Recientemente Afica apoyó a una institución educativa sin fines de lucro en un financiamiento de $9 millones. Es tiempo de apreciar la oportunidad que toca a nuestra puerta hoy. Para más información sobre el programa Afica, les invito a visitar www.aafaf.pr.gov/.

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