José Antonio Maes Aponte

Tribuna Invitada

Por José Antonio Maes Aponte
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Fraude continuado en Venezuela

La manipulación de la realidad, de los hechos, de la verdad es una herramienta fundamental de los regímenes opresores, de las dictaduras históricas y de las contemporáneas.

La mentira, el engaño y el fraude, acompañadas de la represión, el asesinato y la tortura son la fuente de inspiración para el aniquilamiento del enemigo político, jóvenes, abuelos, padres y madres que quieren vivir en libertad. Quienes han dado su vida en esta lucha son civiles desarmados, ciudadanos de a pie que se niegan a aceptar las condiciones de vida que les impone una élite cívico-militar que mantiene secuestrada la República y esclavizados a sus habitantes.

Hace muy pocos días se celebró el mayor fraude electoral que se haya vivido en la región. El fraude se gestó desde la concepción del proceso. No hace falta modificar la constitución del 99, el problema es que aunque fue producto de la era chavista, le impide a la Dictadura conceptualmente profundizar la destrucción institucional y desarrollar el estado comunal.

La propuesta de la Asamblea Nacional Constituyente, surge como respuesta gubernamental a la lucha pacífica y democrática que se llevaba a lo largo del país y que ya sumaba más de 60 muertos, siendo convocada por el “Presidente” Maduro sin estar facultado constitucionalmente para esto. La decisión de ir a un proceso constituyente corresponde al pueblo venezolano a través de un referéndum consultivo.

La Dictadura diseñó las bases comiciales, convirtiendo lo que supuestamente debía ser una elección general, universal secreta y directa, en una elección de segundo grado, estableciendo criterios electorales por grupos territoriales, profesionales y gremiales, escogiendo de antemano quiénes pueden votar y por quién pueden votar. El proceso electoral se desarrolló sin auditorías previas del registro de electores y de las máquinas a ser utilizadas, se organizaron centros electorales ubicados estratégicamente, no hubo testigos en las mesas, tampoco observadores nacionales e internacionales, se les impidió a los medios de comunicación y periodistas acercarse a menos de 500 metros. Los centros electorales estuvieron vacíos, la gente decidió no participar y convalidar un proceso arbitrario y destructivo, antidemocrático.

La cúpula corrupta del gobierno militar bolivariano había decidido de antemano que debían construir una base de apoyo electoral que superara la votación obtenida por las fuerzas democráticas en la Consulta Popular del 16 de julio de 2017. Esto les permitiría no solo convalidar el fraude constitucional, sino legitimar la Asamblea Nacional Constituyente para que en nombre del pueblo termine de destruir la institucionalidad y finalmente tratar de evidenciar un supuesto país dividido y polarizado, cuando en realidad más del 85% de la población reclama un cambio de gobierno.

El Consejo Nacional Electoral, órgano del poder público abierta y públicamente comprometido con defender la Dictadura, manipuló criminalmente la data electoral para adjudicarle al Partido Socialista Único de Venezuela 8,089,320 votos. Según un documento oficial del propio Consejo Nacional Electoral filtrado a la cadena de noticias Reuters, la votación real fue de 3,720,465. La muy cuestionada empresa Smarmatic, encargada de suministrar al gobierno bolivariano desde el 2004 las máquinas de votación, el software y los mecanismos de reconocimiento biométrico, luego de expatriar a sus empleados, destruir documentos y cerrar sus oficinas en Caracas, anunció que hubo fraude en el proceso electoral constituyente. La data de las máquinas de votación, no se corresponde con la anuncia oficialmente.

Más de 40 países del mundo han manifestado su rechazo y el no reconocimiento del proceso constituyente con las consecuencias que esto genera económica, diplomática y políticamente. Corresponde ahora a la dirigencia política opositora, representada en la Asamblea Nacional, honrar la memoria de los caídos en la lucha democrática en las calles y el mandato que el pueblo les dio el 16 de julio de 2017.

El objetivo es uno solo, derrocar la Dictadura.

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miércoles, 23 de agosto de 2017

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