Javier Colón Morera

Punto de Vista

Por Javier Colón Morera
💬 0

Groenlandia, Puerto Rico y la persistencia del pasado

El reciente incidente en que se le atribuye a Donald Trump ofrecer a Puerto Rico en trueque por Groenlandia me recordó varias cosas. En primer término, la conversación privada y tensa entre Hillary Clinton y el exgobernador Aníbal Acevedo Vilá en 2005. El periodista José A. Delgado reseñó tal evento en este periódico el 30 de diciembre de 2015. Se describe allí cómo, en una reunión entre el exgobernador y la entonces secretaria de Estado, esta le indicó al primero que Estados Unidos tenía el poder de remover al gobernador de Puerto Rico de su puesto. No lo iba a hacer, pero podía hacerlo. La reunión no terminó bien. Eso fue un anticipo de Promesa y su imposición del poder congresional sobre los procesos presupuestarios internos. 

Me resonó también, casi un siglo atrás, el famoso caso de Balzac v Porto Rico (258 U.S. 298, 1922) en que el Tribunal Supremo de Estados Unidos separó el tema de la ciudadanía del de la admisión del territorio como estado. El juez presidente William Howard Taft sostuvo que la ciudadanía estadounidense otorgada a los puertorriqueños les permite residir en igualdad de derechos en los estados. No obstante, los derechos constitucionales de tales ciudadanos en los territorios los decidirá el Tribunal de caso a caso. Nada más. La doctrina de Balzac sigue vigente y la mentalidad que lo informa desborda por mucho a Donald Trump.

Recordé a Balzac porque uno de los argumentos del demandante en tal caso fue que la concesión de la ciudadanía estadounidense a Alaska había implicado la incorporación de ese territorio y lo había colocado en camino seguro hacia la estadidad. El Tribunal sin embargo entendió que era distinto. Alaska es un territorio prácticamente despoblado. Puerto Rico no. Puerto Rico, razonó el Tribunal, es una comunidad antigua con rasgos propio y no es fácilmente asimilable.

Es fácil “caerle encima” a Donald Trump. Es el Ugly American. Representa una tendencia desacreditada que estima que la herencia anglosajona está en riesgo de una invasión hispana desde el sur. Lo más difícil de entender es que Estados Unidos es un solo país y que ninguna de sus fuerzas principales le va a dar paso a la descolonización a menos que se vean obligados. 

El presidente Obama, que prometió, como todos los demás candidatos eliminar el colonialismo en la isla, salvó su consciencia nombrando a Sonia Sotomayor al Tribunal Supremo de Estados Unidos. Pero no es a la rama judicial a quien le corresponde proponer salidas al embrollo colonial. Si se optara por la libre asociación, el liderato lo deberá ejercer la rama ejecutiva federal con el aval del Congreso. Los procesos de admisión le otorgan una función central al Congreso. No es mucho el interés que el legislativo federal ha mostrado, sin embargo, en ese tema. La puerta de la independencia tendría menos problemas de implantación, excepto un complicado proceso de transición que es vital para generar en Puerto Rico un sentido claro de que no es un salto al vacío. El pasado continúa muy presente.

Otras columnas de Javier Colón Morera

💬Ver 0 comentarios