Tomás Torres

Tribuna Invitada

Por Tomás Torres
💬 0

Hacia la energía del futuro

Puerto Rico se encuentra en una coyuntura particular en la que es un deber planificar y ejecutar lo correcto. El desarrollo de nuestro sistema eléctrico es clave para nuestro crecimiento.

Hay que ejercer el buen gobierno de la energía. No hay otra forma. Puerto Rico se encuentra en el medio de un progreso incompleto, con proyectos que no se han completado. Por esta razón, no somos totalmente funcionales. No hemos culminado lo que se comenzó.

Un sistema eléctrico de costos competitivos es clave para nuestro desarrollo. Desde 2014, Puerto Rico cuenta con un marco regulatorio que vela por el desarrollo de nuestro sistema eléctrico. Un marco regulatorio que creó una Comisión de Energía que no se limita solamente a nuestra utilidad pública, la Autoridad de Energía Eléctrica, sino a regular nuestro sistema eléctrico como un todo y dirigirlo hacia el futuro.

Nuestro sistema eléctrico necesita ser transformado. Debe ser una transformación compuesta de proyectos dirigidos a un sistema de energía de futuro; con programas es instalaciones dirigidas a la innovación energética. Un sistema eléctrico cuya determinación de precios no esté ligada a la estipulación de contratos a largo plazo, sino a la innovación continua y a la creación.

Te preguntarás entonces, ¿por qué esto es necesario? ¿Por qué esta discusión? Lo que sucede es que con energía de futuro tenemos un país de futuro; con energía a precios competitivos tenemos desarrollo económico; y con energía de visión, tenemos un país de visión. Un país dirigido a alcanzar nuevos retos en este siglo que apenas comienza.

¿Cómo se logra esto? Esto se logra con unos conceptos básicos de planificación y ejecución que al unirnos en una visión trasformadora, de todos los sectores, podemos lograr el cambio que necesitamos; el cambio que hace falta; el cambio que nos va a sacar del hoyo en que nos encontramos.

La energía es el motor de la economía y por ende gestor de cambio. Energía a precios competitivos resulta en desarrollo económico. Esto impacta el bienestar de la población en general y su crecimiento, en caída por los pasados años.

Paradójicamente, esto ya no representa una lucha con el ambiente, ya que con la tecnología actual y como se vislumbra en el futuro cercano, la energía renovable – sol y viento, entre otras – se encamina cada día más a ser tan o más competitiva que las formas de generación tradicionales. Esto sin contar los beneficios a nuestro ambiente que nos brinda la energía renovable.

Puerto Rico se encuentra en el medio de su desarrollo. Debemos de concluir lo que comenzamos. Una infraestructura energética de futuro es el primer paso. Esto es compatible y conducente a repoblar nuestros centros urbanos; completar el sistema de transportación pública conectando los centros urbanos principales; y la integración dentro de estas áreas de centros de salud y educativos, para educación primaria, secundaria y universitaria. Esto es prioridad para despertar el desarrollo económico que todos necesitamos.

Energía de futuro equivale al país de futuro que debemos aspirar.

Otras columnas de Tomás Torres

martes, 18 de septiembre de 2018

Más allá de postes y cables

El planificador Tomás Torres alude a iniciativas para transformar nuestro sistema energético, más allá del reemplazo de postes y cables

martes, 3 de julio de 2018

Clave una infraestructura que sustente el desarrollo

El ingeniero Tomás Torres comenta la encrucijada del momento crítico que vive Puerto Rico y resalta la importancia de crear la infraestructura que permita retomar la ruta del desarrollo

💬Ver 0 comentarios