Giancarlo González

Punto de vista

Por Giancarlo González
💬 0

Hacienda: nuestro santo grial

El Departamento de Hacienda es la agencia que guarda la información más delicada y confidencial de los puertorriqueños. Así lo destacó correctamente el periodista Benjamín Torres Gotay en la columna “La debacle de las instituciones”, en la que aludió al uso de los datos en esa agencia gubernamental en la que, según el destituido secretario Raúl Maldonado, ciertas personas han accedido a ese tipo de información para propósitos ilegítimos.  

El Departamento de Hacienda tiene un sistema de catalogación de usuarios en el que todo funcionario público puede estar bajo la clasificación “sensitiva”.  Esto limita significativamente quien puede acceder a la información de un contribuyente desde la interface o “front end”. De igual forma hay controles que identifican si un usuario manipula información. Si hay acceso o alteraciones hechas directo a la base de datos o “back end”, eso tiene otras implicaciones de seguridad y cumplimiento que deben ser revisadas. 

Ahora bien, el golpe mortal desde el punto de vista de “gobernanza digital” es cómo el gobierno y el Departamento de Hacienda ven el manejo, acceso y uso de esta información. La base de datos del Departamento de Hacienda es la de mayor valor del Gobierno. Un activo que no hemos sabido utilizarlo en su máximo potencial para beneficio de ciudadanos y empresarios. 

En el 2014 se lanzó la plataforma de Data.PR.gov, que impulsó la apertura de datos y transparencia en Puerto Rico. Esto facilitó al sector privado el solicitar acceso a fondos federales por $31.6 millones provenientes de Connect America para llevar banda ancha a áreas remotas en la isla.  Sirvió, además, como repositorio para decenas de datos como el “Crime Map” sobre incidencia de delitos en cualquier parte de la isla.  Sin embargo, nunca logramos obtener datos de Hacienda.

Estoy seguro que la Chief Innovation Officer tiene en su “wish list” poder anonimizar y abrir datos de actividad comercial, geo-codificados o identificados por número NAICS para que terceros analicen y propongan proyectos de desarrollo económico para el país. Los 78 municipios, el Colegio de Contadores Públicos Autorizados, la Asociación de Restaurantes, de Economistas, la Cámara de Comercio, los Industriales, todos quieren esta data o la necesitan y no lo saben. 

No hay duda de que la noticia sobre el uso inapropiado de estos datos debe ser investigada y, de confirmarse, procesar los responsables, según corresponda. Sin embargo, el oportunismo y la falta de visión, a veces un tanto intencional, para que esta data alcance su mayor potencial en beneficio del pueblo de Puerto Rico también es noticia.

Hacienda siempre fue para nosotros en la Oficina del CIO el sagrado grial en cuanto a la calidad y el potencial uso de sus datos. Su consideración para este tipo de uso hoy parece más lejos e incierto que en ningún otro momento.

Otras columnas de Giancarlo González

💬Ver 0 comentarios