Nilsa Pietri

Elecciones 2020

Por Nilsa Pietri
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Hay una plaza temporal en La Fortaleza

Ricardo Rosselló Nevares sabe ya que no puede ser candidato a la reelección en 2020. Lo que no acaba de entender es que ya no es gobernador.

El panorama electoral de Puerto Rico cambió sin remedio cuando el  país conoció, la semana pasada, la confesión escrita de las tropelías de Rosselló Nevares.

El chat de Telegram, en el que Rosselló Nevares y un grupo de funcionarios y contratistas que componen su círculo íntimo se retratan de cuerpo entero como unos insensatos que se burlan de la gente y de las leyes, puso fin abrupto a la carrera política del gobernador.

Su aspiración a ser reelegido en noviembre de 2020, que él mismo anunció prematuramente hace unos meses, ya no tiene sentido. Peor aún, su insistencia en permanecer en la gobernación es una ofensa continua al pueblo.

La crisis de gobernabilidad en la que las actuaciones de Rosselló Nevares, el “R2” del chat, han sumido al país, tendrá consecuencias electorales para el Partido Nuevo Progresista que el gobernador todavía preside.

Los dirigentes del PNP lo saben. Y por eso aprovechan el estado de negación de su hasta ahora líder principal para hacer sus propios cálculos y pulsear unos con otros a la hora de sustituirlo.

Todos quieren figurar en la papeleta de 2020. Y algunos anhelan que su nombre sea el que aparezca en la casilla de la gobernación.

Por eso no pueden equivocarse al escoger un sustituto, que debe ser solo un reemplazo para lo que queda de cuatrienio. Un trabajo temporal y nada más.

Por eso no quieren a los candidatos lógicos, que serían Pedro Pierluisi y Jenniffer González. Porque el excomisionado residente y su sucesora en Washington no quieren ser meros sustitutos desechables.

Por eso apuntan a Ramón Luis Rivera, hijo. Porque saben que el exitoso alcalde de Bayamón ha rechazado durante años postularse para la gobernación.

Por eso mencionan a carreristas políticos como Leonides Díaz Urbina, megacontratista del quebrado municipio de Toa Baja en tiempos de Aníbal Vega Borges. Una persona como Díaz Urbina, quien por cierto es primo hermano del relacionista Carlos Bermúdez, uno de los “panas” del chat, podría estar dispuesto a asumir la gobernación aunque solo fuera por escasos 18 meses.

Por eso incluyen en la lista de posibles a correligionarios prácticamente desconocidos más allá de sus municipios.

El estado de negación de Rosselló Nevares, que no quiere darse cuenta de que no puede gobernar rodeado de policías armados con gas pimienta, es un problema a mediano y largo plazo para el PNP. Pero de momento es también una bendición porque les permite posponer la decisión de escoger un sustituto sin ambiciones.

El PNP no tiene prisa en que Rosselló Nevares abandone la gobernación y por eso los líderes legislativos dicen que hay que darle “espacio”. Lo quieren fuera de Fortaleza, pero les conviene su resistencia a renunciar en lo que ellos cocinan una estrategia electoral.

Parecería que no, pero el 2020 está a la vuelta de la esquina y, a 17 meses de las elecciones, el PNP está tan perdido como el Partido Popular Democrático en la tarea de encontrar un nuevo líder.

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miércoles, 18 de septiembre de 2019

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