Fernando Cabanillas

Consejos de cabecera

Por Fernando Cabanillas
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Influenza o “influencia” en Puerto Rico

Con aire de disgusto, mis pacientes frecuentemente me comentan que se vacunaron contra la influenza y poco tiempo después les dio un catarro. Pocas personas entienden la diferencia entre una simple infección viral de las vías respiratorias, que conocemos como catarro, resfriado o “monga”, y una infección bastante más seria como es la influenza. Hay varios tipos de virus que pueden causar un catarro común, muy molestoso, pero sin riesgo de complicaciones serias, comparado con influenza, que es capaz de causar la muerte, sobre todo en mayores de 65 años. 

Para los casos de influenza existen medicamentos curativos, siempre y cuando se comience el tratamiento durante las primeras 48 a 72 horas de aparecer los síntomas. Paradójicamente, para el catarro común no contamos con ningún tratamiento. Por esta razón, es importante poder diferenciar entre un resfriado fuerte versus una influenza. Si nos basamos puramente en los síntomas que el paciente presenta, esto no es fácil, pero un estudio reciente promete ayudar con este problema.

En Estados Unidos y otros países no tropicales hay una temporada de influenza muy definida, que ocurre durante el invierno. Una vez llega esa temporada, la población y los médicos están sumamente alertas a síntomas que puedan sugerir esa infección. Puerto Rico lo hace diferente, no necesariamente mejor. Aquí no hay una sola temporada de influenza. Probablemente debido a los turistas que nos obsequian ese virus durante el invierno norteamericano, la influenza ocurre mayormente durante noviembre a febrero y más en San Juan … pero también es bastante común durante el resto del año. Esto nos complica la vida a los médicos, porque tenemos que enfrentarnos los 365 días del año con la disyuntiva “¿será influenza o será catarro?”  

El diagnóstico certero es esencial para el manejo de esta infección. Durante los brotes de influenza en Estados Unidos, las pruebas de laboratorio no son obligatorias para comenzar el tratamiento antiviral. Una vez se identifica un brote de influenza en la comunidad, es razonable hacer un diagnóstico clínico y prescribir el tratamiento si se presentan los síntomas típicos. Esto especialmente en casos en que el paciente corra riesgo de complicaciones, como los mayores de 65 años o con condiciones médicas. Pero sin duda ayudaría el saber con más certeza si el paciente tiene influenza.

Hoy día contamos con una moderna técnica de laboratorio, el Rapid RT-PCR Influenza Test, que es superior a todas las otras utilizadas anteriormente. Hay más de 40 variantes de esta prueba con diferentes grados de eficacia y un costo promedio de $90. Entonces, si el costo no es exorbitante, ¿por qué no ordenársela a todos los que presenten síntomas respiratorios? Una de las razones es que a pesar de que el resultado es rápido (20-30 minutos), la espera total en Sala de Emergencia, lo que incluye tomar la muestra y llevarla al laboratorio, puede tomar varias horas. Esta espera es indeseable, tanto para el paciente como para las Salas de Emergencia, abarrotadas durante la temporada de influenza. 

Hasta ahora no existían unas guías confiables en cuanto a qué pacientes se deben hacer la prueba. Si tuviéramos una fórmula simple para predecir qué síntomas conllevan una probabilidad alta o baja de tener influenza, esto simplificaría la vida porque nos daría una idea de a quién ordenar la prueba, y a quién despachar rápidamente a casa sin necesidad de ese examen. Es más, nos podría ayudar a discernir quiénes deben acudir a Sala de Emergencia, opción que los pacientes detestan. 

En un estudio reciente, la doctora Andrea Dugas, de la Universidad Johns Hopkins, se dio a la tarea de diseñar un instrumento simple que tuviera la capacidad de discernir quiénes necesitan hacerse la prueba de laboratorio y quiénes no. Para abordar el problema, reclutaron a 1,941 adultos que acudieron a cuatro Salas de Emergencia en Estados Unidos durante la temporada de influenza de 2013 a 2014. Todos eran pacientes con síntomas respiratorios parecidos a los de la influenza. 

Los resultados fueron publicados en la revista Clinical Infectious Diseases. Los investigadores concluyeron que, con un simple panel de cuatro signos o síntomas, a los cuales se les asigna una puntuación, se podía discernir quienes necesitan hacerse la prueba de laboratorio. Estos síntomas son:  tos nueva (2 puntos), dolor de cabeza (1 punto), historial reciente de sensación de fiebre (1 punto) y temperatura de más de 100.4 ° F (1 punto). A todos se les hizo la prueba Rapid RT-PCR con el fin de determinar cuán eficaces eran estas preguntas. En 136 casos que dieron positivo para influenza, el instrumento de cuatro preguntas tuvo una puntuación de 3 o más en 94% de ellos.  Por tanto, si la puntuación es de menos de 3 no es necesario hacer la prueba y los pacientes se pueden despachar a casa. Este último grupo representa una tercera parte de todos los casos. Utilizando esta guía, solo fallaríamos en detectar influenza en 6%.

La idea del instrumento no es diagnosticar la influenza, sino seleccionar los casos que posiblemente tienen influenza para entonces hacerles la prueba de laboratorio. Los que tienen más de 3 puntos son lo que deben hacerse la prueba, para entonces decidir si se deben tratar. El instrumento no es suficientemente bueno como para identificar qué pacientes deben tratarse con antivirales sin antes hacerse la prueba, porque estaríamos tratando innecesariamente un buen número de pacientes que no tiene influenza. 

Debemos mantener en mente la posibilidad de que los síntomas de influenza varíen de una temporada a otra, por tanto, estos hallazgos se deben confirmar durante otra temporada de epidemia antes de poder recomendar el uso rutinario de estas preguntas. 

Para finalizar, el uso de la vacuna de influenza sigue siendo parte esencial de la prevención. Su eficacia tiende a variar de un año a otro. Pero no confundamos la gimnasia con la magnesia. No es lo mismo influenza que influencia. Para la influenza existe una vacuna preventiva. Lamentablemente para la venta de influencias todavía no… pero les prometo que trabajaré incansablemente hasta lograr descubrirla.  


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